La euforia rodeaba en cada uno de los partidos de futbol soccer entre los robots humanoides y los motorizados. Los asistentes “echaban” porras a los robots, como si la energía humana pudiera influir en un ánimo imaginario de las máquinas. Niños y adultos, algunos curiosos y otros expertos investigadores analizando cada uno de los movimientos compartían un mismo escenario donde la emoción de ver un duelo entre máquinas era equiparable a ver un América Vs. Chivas, o Alemania Vs. Grecia. Los participantes, algunos cabizbajos por las derrotas y otros orgullosos de su participación, terminaban compartiendo consejos de programación; otros más despidiéndose tras no clasificar a las finales, con la promesa de volverse a ver en el siguiente encuentro. Este sábado será el último día de las disputas entre los robots. Las finales que iniciarán desde las 9:00 horas pondrán a prueba los desarrollos más avanzados hasta ahora. Los países favoritos son Alemania, Estados Unidos y Japón, según comentan los asistentes que han seguido cada una de las competencias. Pero lo importante será el aprendizaje en una disciplina que aún tiene mucho camino por recorrer tanto en México como en el mundo.