En una ceremonia necesariamente protocolaria, pero no por ello falta de emotividad, limitada en asistentes, pero con la presencia de la familia real de España, incluyendo a Leonor de Borbón, la Princesa de Asturias, en el Hotel de la Reconquista, en Oviedo, finalmente la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara) y el Hay Festival of Literature and Arts recibieron la mañana de este viernes el compartido Premio Princesa de Asturias en Comunicación y Humanidades.

Debido a la imposibilidad de su traslado hasta el país ibérico, desde México el presidente de la FIL Guadalajara, Raúl Padilla López, agradeció la entrega del galardón.

“Nos alegra compartir este premio con el Hay Festival, un querido aliado en la tarea de promover el libro y la literatura. Muchas gracias al jurado presidido por don Víctor García de la Concha, por su fallo, y a toda la familia real por el honor que nos concede. Nos emociona mucho recibir este premio de manos de su Alteza Real, la Princesa de Asturias. Estamos en medio de una pandemia que ha traído luto y dolor al mundo entero. Expresamos nuestro pesar por las víctimas y especialmente por las de España y de México. A la memoria de ellas quisiéramos dedicar este galardón”, dijo Padilla López.

Añadió que el libro, las letras, la literatura, son parte de los valores universales para los que este galardón fue creado. A partir de ello, refirió, surgió un movimiento de ideas que al apostar por la razón, la libertad y la tolerancia, creó las instituciones que aún nos rigen y gracias a las cuales podremos superar la crisis que  vivimos.

“Los libros y en general la letra impresa se alimentan de la libertad y a la vez la amplían. La modernidad política apareció con la libertad de imprenta, con el derecho a escribir y publicar sin restricciones. Defendamos este valor fundamental con más razón frente a los gobiernos populistas que amenazan nuestra herencia liberal y ponen en riesgo la democracia”, añadió.

Dijo que la FIL Guadalajara es una empresa cultural pública creada y sostenida por la Universidad de Guadalajara. La fórmula, propuso, “parece un error para quienes desean que la suerte del libro se deje entera en manos del mercado, pero también a los gobiernos que creen que la cultura es prescindible y que los libros, la ciencia, la educación, deben sacrificarse por otros ideales. Nuestra feria ha querido demostrar, por el contrario, que la cultura es una inversión y nunca un gasto, y que el desarrollo es irrisorio si se descuida el capital humano y cultural”.

Agradeció a quienes han trabajado para hacer posible el máximo encuentro para las letras en Iberoamérica y a quienes a lo largo de 34 años han sido sus directoras, así como al rector de la UDG, Ricardo Villanueva, por su apoyo.

“Vivan los libros, porque ahí donde cualquier libro hace que dos personas se encuentren existe también la posibilidad de un mundo mejor”, concluyó Padilla López.

En representación del Hay Festival, recogió el Premio Cristina Fuentes La Roche, directora para Latinoamérica y de Proyectos Internacionales, y María Sheila Cremaschi, directora para España.

La poeta canadiense Anne Carson también recibió el Premio Princesa de Asturias de las Letras. Y lo agradeció a la distancia.

“Cuando crucé España en 1983, desde los Pirineos Franceses hasta la ciudad de Santiago de Compostela, deteniéndome en todos los lugares de peregrinación a lo largo del camino, noté una cosa en particular acerca de los españoles: que no eran de sonrisa fácil. El rostro español es un rostro serio, severo; no sonríe sin una razón para hacerlo. Hasta que me acostumbré a ello me preocupé todo el tiempo de estar haciendo algo mal. Los rostros norteamericanos, como saben, sonríen continuamente, con todos los dientes, sin motivo alguno; pero una sonrisa española es difícil de ganar. Por eso es de especial importancia para mí que hayan elegido sonreírme con la entrega de este asombroso y extraordinario premio”, dijo Carson en su discurso de agradecimiento a través de un video.

Los célebres compositores de cine, Ennio Morriconte y John Williams, quien falleciera el pasado 6 de junio, fue merecedor del Premio Princesa de Asturias. John Williams agradeció la distinción vía remota y evocó a Morricone.

“Quiero mencionar a mi colega Ennio Morricone. Como saben Ennio ha fallecido recientemente, pero el mundo ama su música icónica, poderosa y enérgica y aunque ya no lo tenemos entre nosotros, tenemos su espíritu y su música, que nos acompañará para siempre”, dijo Williams.

Andrea Morricone, hijo del compositor finado, asistió a la ceremonia para recibir el premio de manos de la Princesa Leonor en nombre de su padre. En honor al maestro, un conjunto de cuerda dirigido por Andrea Morricone interpretó “Deborah's Theme”, tema principal de la cinta “Once Upon a Time in America”. El director se mostró notoriamente conmovido, tanto que no pudo evitar dejar escapar algunas lágrimas mientras dirigía la composición.

Finalmente, la Princesa Leonor dijo: "Tenemos mucho que aprender de vosotros, queridos premiados. La pandemia que vivimos en España y en el resto del mundo ha alterado nuestra vida en muchos sentidos. Mi recuerdo más respetuoso es siempre para las personas que han fallecido a causa de la Covid-19 y para sus familias. También para quienes padecen ahora la enfermedad (...) hemos comprobado la importancia de las solidaridad gracias a personas que, como las premiadas, son un ejemplo de cómo enfrentarse a las dificultades. Con vuestro extraordinario trabajo y talento nos marcais el camino. Nuestros premios nos transmiten esperanza porque son un reconocimiento para quienes con su dedicación trabajan sin descanso para lograr, entre todo, el progreso y el bienestar de toda la sociedad".

 

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