La Enfermedad Inflamatoria Intestinal podría denominarse un padecimiento del nuevo siglo por sus características, aunque no se tiene la certeza de que la origina, parece tener un sustento multifactorial. Principios genéticos, inmunológicos y ambientales, explica el doctor Manuel Alejandro Martínez Vázquez, especialista en medicina interna, gastroenterología y endoscopia digestiva. Por ejemplo, algo que se ha analizado recientemente son los alimentos procesados, enlatados, con conservadores, estos se han ligado a mayor prevalencia de la enfermedad. 

En general hablamos de una población más industrializada donde se van sumando factores como el uso temprano de antibióticos, no tener lactancia materna o beber agua embotellada. “Antes solíamos tener enfermedades por parásitos, ahora al deshacernos de esos parásitos y bacterias, probablemente también hubo un incremento. Son muchas teorías que dan un conjunto de elementos”.

Esto ha demostrado una afectación a la calidad de vida de quienes la padecen, hablamos de población económicamente activa y en edad reproductiva (20 a 35 años), alrededor del 75% ha manifestado síntomas depresivos e incertidumbre en la aparición de brotes de la enfermedad, lo que significa que se pueden presentar episodios de diarrea, sangrado rectal, fiebre, fatiga o pérdida de peso, entre otros, generando incomprensión del paciente con relación a su entorno personal y laboral, además de ansiedad y estrés aunados a los síntomas de otras enfermedades sistémicas que se pueden manifestar

La enfermedad puede ser leve, moderada y hasta fulminante, el problema, como lo indica el especialista, es que es algo nuevo y no existía la conciencia del diagnóstico, ni en médicos ni pacientes. “Para un diagnóstico tiene que existir sospecha y comúnmente ahí nos atoramos, esta enfermedad se demerita y se confunde con solo alguno de los síntomas. Esto retrasa el diagnostico, esto es fundamental porque descubrirlo a tiempo representa mejor calidad de vida”.  

Tratamientos

Son varias situaciones las que hacen que este tipo de enfermos pudieran estar en mayor riesgo. Aunque actualmente se desconoce la cura, se atiende la remisión de los síntomas, por ello al ser diagnosticada tempranamente hay una mejorar significativa en la calidad de vida.

Esta necesidad de fármacos que interactúan con el sistema inmune hace que recurrentemente los pacientes tengan que acudir a centros especializados, además hay involucro intestinal. “Estas cosas hacen que debamos tener precauciones extra ya que en teoría podrían tener complicaciones infecciosas con Covid-19”.

Hoy en los pacientes con diagnóstico, se han presentado problemas de acceso a los fármacos, por lo que se ha buscado la opción de asistencia médica vía telefónica, pues el riesgo de infección ahí está. Por ahora, el especialista pidió mantener el contacto con los médicos tratantes y estar al pendiente de las actualizaciones que ocurran en las clínicas que atienden el padecimiento.

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