México es uno de los pioneros en el uso de robots en sus procesos de producción seguido de Brasil, dijo en entrevista Luis Gerardo Barrales, director de Producción Local de Robótica y Movimiento de la empresa ABB en México.

La tecnología en innovación, reparación y diseño de robótica con la que cuenta la planta principal en el continente, se ubica en el estado de San Luis Potosí y es una de las abastecedoras de tecnología para paraestatales como Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

La marca suiza es pionera en electrificación, robótica y automatización discreta en hogares (Internet de las Cosas), en redes eléctricas y automatización industrial que atiende a clientes de industria, transporte e infraestructura a nivel global.

Simplificación, colaboración y digitalización

Al menos 400,000 robots de esta marca están instalados en líneas de producción de todo el mundo.

En entrevista con El Economista, Luis Gerardo Barrales, director del área de robótica en México, explicó que Corea del Sur es el consumidor más importante de robots en todo el mundo, pero esto influye según la relación con el número de sus habitantes.

Algunas de las especificidades que tienen estos robots es que son equipos que ofrecen una manipulación de productos en cualquier línea de procesamiento, lo que permite incrementar los volúmenes de producción.

“Sabemos que lo que la industria busca es tecnología en los procesos para mayor efectividad, estos robots cuentan con dos puertas de control numérico que permiten poner el producto a trabajar y una vez que se tenga la materia prima terminada estos robots puedan colocar el producto en el siguiente proceso”, detalló Barrales.

“Ofrecemos una solución (robot) de tipo estándar que manipula y moviliza desde productos muy pequeños, hasta tener productos de gran escala para tener una automoción constante de repetición y eficiencia y que se considere al robot como un colaborador”.

En la planta de San Luis Potosí en la que este diario hizo un recorrido, se encuentra el equipo de refurbished, que consiste en despiezar el robot, hacer los cambios de piezas necesarios para que el robot quede listo y finalizar el proceso con un baño de pintura en una cabina que se ubica en la parte posterior de la planta.

“Cuando recibimos un robot es difícil determinar su estado, lo que hacemos aquí, una vez que lo recibimos, es una limpieza y un diagnóstico, y con base en ese diagnóstico es cuando se le presenta al cliente una propuesta para saber qué piezas hay que cambiar”, explicó Barrales.

“Es como cuando uno va al doctor y el médico le hace un diagnóstico general, a partir de ahí es que se puede determinar la serie de cosas que nos hacen sentir mal”, comentó.

“Una vez que terminamos de hacer el mantenimiento el robot se monta en una placa fijada al suelo, se vuelve a conectar y se hacen pruebas de resistencia de carga”.

En esta área los robots todavía se encuentran bajo observación por lo que además de fijos también están delimitados con vallas.

Los robots tienen distintas capacidades de carga, pueden soportar de 3 hasta 800 kilos.

“Se les ponen pesas y se hacen pruebas para ratificar que el robot no tenga ningún desgaste o ningún componente mecánico que se vea afectado después del mantenimiento, ya una vez que pasa el periodo de pruebas, se ponen tarimas, se embolsan y se embarcan a su destino”.

Sin embargo “normalmente los robots que tenemos aquí de refurbished son del mercado nacional, que son de clientes que tienen base instalada en México”.

El lapso de tiempo que dura el mantenimiento de robots en la planta de ABB en San Luis Potosí es de ocho a 12 semanas por los insumos que se tienen que cambiar, muchos de ellos provienen de otras plantas de manufactura en países como Suecia y China.

YuMi el robot de dos brazos

Con una ingeniería que involucra a tres continentes y con un diseño mexicano, ABB fabricó el primer robot de dos brazos. Sus creadores pretenden que trabaje mano a mano con un compañero humano sin la necesidad de celdas de seguridad.

“Así se aprovecha al máximo el potencial de ambos y se lleva la productividad a niveles hasta ahora desconocidos”, reza un comunicado por parte de la empresa.

Con sólo 34 kg de peso y la estatura aproximada de 1 metro y medio (altura de una persona pequeña), YuMi puede instalarse de forma fácil en las cadenas de producción.

Socio titular en Fórmula E

La categoría internacional de automovilismo totalmente eléctrica de la FIA ha estado impulsando desde la movilidad eléctrica para contribuir a un futuro sustentable, según explicó el director y presidente de ABB México, Vicente Magaña.

ABB decidió asociarse por siete años con la Fórmula E desde enero del 2018.

Según ha comentado la empresa el propósito de esta alianza es edificar el futuro de la movilidad eléctrica y el vínculo con la Fórmula E le permite demostrar su desarrollo en tecnología. En este sentido, la empresa pretende para el año 2020 que toda su energía provenga de fuentes sustentables.

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