Imagina que puedes obtener lo que deseas tan sólo con una impresión. Suena sencillo e imposible; sin embargo, la ciencia va por ello con la tecnología 3D. Arte, juguetes, souvenirs, zapatos, construcciones, joyería, prótesis, piel y hasta la comida podrían ser en un futuro hechos mediante una impresión.

La exposición temporal 3D. Imprimir el mundo en el Museo de las Ciencias de la UNAM, Universum, estará del 13 de septiembre al 12 de enero del 2020.

La muestra ha viajado de forma exitosa a Madrid, Buenos Aires, Lima y Santiago de Chile con una curaduría de los españoles Carmen Baselga y Héctor Serrano.

Esta tecnología comenzó a gestarse en los años 50 y ofrece la posibilidad de ser transversal; así como se pueden fabricar objetos para la gran industria, tiene la capacidad de producir cosas específicas, y a la medida, en una especie de artesanado digital.

“En donde más se utiliza esta tecnología por el momento es en maquinaria industrial y en aeronáutica, también en medicina, en la odontología cada vez más. Lo que pasa con esta Cuarta Revolución es que cambia el paradigma bajo el que vivimos y aunque es todavía caro costearlo, es más caro para la tierra todos los procesos que intervienen para tener un vaso en tu mesa, con esta tecnología simplemente no hay residuos y se busca que la producción sea de forma localizada”, comentó en entrevista Carmen Baselga, curadora de la exposición.

Empezando la cuarta revolución industrial

La impresión 3D es llamada la Cuarta Revolución Industrial, en ella se incluyen todas las ingenierías, digitalización, robótica, así como los más sofisticados softwares, hardwares y conocimientos de microelectrónica.

Recapitulando, se podría decir que la primera de estas revoluciones estuvo asociada a los desarrollos de la máquina de vapor, la segunda a la electrificación, la tercera a la digitalización e informática, pero la cuarta está cambiando el orden preestablecido que conocemos.

Inevitablemente esta tecnología acabará relacionándose con fenómenos sociales como ha sucedido con las revoluciones anteriores como el empleo, y deberíamos comenzar a cuestionar estos conceptos según invitan los expertos como Gregorio Martín Quetglas, catedrático jubilado de ciencias de la computación de la Universidad de Valencia.

“Las tecnologías asociadas a la digitalización acaban produciendo un indiscutible bienestar en las personas que la usan y en ningún momento van a renunciar a ella, el problema es que estas mismas tecnologías van a poner serias dificultades para encontrar empleo, pues la necesidad de horas de trabajo que vamos a necesitar es distinta, esto da lugar a que tengamos que replantear el propio concepto de salario que hasta ahora hemos tenido”, detalla Martín Quetglas.

“El concepto de salario es de la primera revolución industrial que viene del manual de Diderot y no es una situación que haya sido muy larga en la historia de la humanidad, el gobierno y la sociedad —toda ella— tienen que asumir que no necesariamente la forma de redistribuir la riqueza deriva del salario, sino que debemos encontrar otras herramientas. Es una situación muy difícil y que posiblemente será definitiva para saber qué dará de sí el siglo XXI”, advirtió.

Conociendo una Fab Lab

La mejor forma de acercarse a esta tecnología según la curadora de esta exposición será que la gente se empiece a interesar por conocer las Fab Labs, talleres de manufactura aditiva, que poseen las impresoras 3D.

México es uno de los países que cuenta con uno de los 1,000 Fab Labs que hay en el mundo.

“Imprimir en 3D es una tecnología maravillosa que en la exposición se explica en qué consiste, cómo es que funciona, cuáles son los orígenes y hacia dónde va. Hay aplicaciones de esta tecnología enfocadas a la medicina donde se pueden hacer prótesis a la medida, se puede imprimir cualquier objeto. Es impresionante poder hacer artículos de medicina ex profeso para el paciente, luego en arquitectura hacer las piezas en el lugar de la obra y toda la implicación que tiene en el impacto al medio ambiente, de transportación y almacenamiento. Definitivamente es un gran avance”, opinó la bióloga y maestra en Ciencias de la Tierra, Gabriela Sara Guzzy Arredondo, directora del Museo de las Ciencias.

“Agradecemos mucho a la Fundación Telefónica México que nos trajo esta exposición, pero además vamos a tener actividades complementarias como talleres, cursos, conferencias que se estarán programando desde la página de Internet de Universum”, finalizó.

También se incluye una muestra de lo que será la impresión en 4D.

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