Elvira Smeke es una de las artistas mexicanas contemporáneas con una exposición vigente en la Ciudad de México en vísperas del Día Internacional de la Mujer.

Se trata de I AM NOW NAKED, que se presenta desde el 8 de febrero al 7 de abril y consta de una instalación que fue hecha a partir de ejercicios de experimentación rigurosos a los que la artista visual se sometió durante ocho meses para realizar su obra.

La primera parte de esta exposición parte de acciones privadas que Smeke llevó a cabo diariamente en su estudio en México y Estados Unidos, en una breve estancia por Miami, bajo una serie de reglas determinadas por la propia artista.

El resultado de cada una de las experimentaciones ha dado vida a obras con una calidad y cualidad únicas, que buscan sembrar reflexión en el espectador sobre el lenguaje y sus variaciones condicionadas por el género, además de llegar con sus piezas a lo que ella ha nombrado “la no forma y el arte desde cero”.

“Yo quiero encontrar el grado cero del arte, que es lo más esencial y lo más puro de éste. Es por eso que cada una de las obras fue producto de ejercicios con reglas impuestas de mí para mí”, dijo.

Algunas de estas prácticas incluyeron caminatas por las ciudades en las que se estableció durante su proceso creativo, pintar con los ojos cerrados, escoger un libro en cinco minutos para después intervenirlo, pintar sus recorridos por medio de aplicaciones digitales de tracking, hacer bordados sobre papel y vestir una serie de 40 rocas que coleccionó en sus recorridos por mercados, escuelas, parques y el centro histórico de la CDMX.

Luego de dedicar su vida a la fotografía durante 16 años, la artista de 40 años egresada de la Academia de Artes Visuales, compartió en entrevista con El Economista el trabajo que le costó concretar una carrera de artista contemporánea en un mundo que sigue siendo de hombres.

“Es difícil posicionarte como mujer en el arte, tengo 20 años haciendo esto, pero ser artista siempre tiene su parte dolorosa, somos al final seres muy sensibles. Últimamente pienso que el arte se ha abierto muchísimo a la mujer, todavía los hombres nos llevan gran ventaja, pero confieso que me ha tocado trabajar con personas muy conscientes, aunque últimamente como 90% de las exposiciones son de artistas hombres”, sentenció Elvira Smeke.

La exposición, en el cuarto piso del número 20 de la plaza de la República, reúne una colección con distintos materiales que Elvira seleccionó de la naturaleza como hojas, piedras, además de desechos de materiales como el unicel y el aluminio. En esta exposición también se incluyen piezas de fotografía digital con celular, pintura, técnicas de bordado y escultura.

Desde una perspectiva del arte de género, Elvira quien ha estudiando Historia del Arte y ahora Filosofía por la Universidad Iberoamericana, expuso con anterioridad obras que se inspiraron en temas originados por la violencia hacia las mujeres que la cimbraron, como fue la noticia de que los feminicidios en el Estado de México, en donde ella vivió, representaban el índice más alto en el año del 2015.

“Me sentí muy enojada, muy triste y pensé que tenía que hacer algo con este tema. Me metí a investigar sobre feminicidios durante un año entero, pero no sólo con bibliografía, también con familiares y víctimas de violencia de género”.

Helene Cixous, Luce Irigaray y Judith Butler son sus teóricas de cabecera, pero comenzó leyendo a Simone de Beauvoir “entendiendo cómo se han relegado tareas a la mujer desde siglos atrás y por qué hemos sido una amenaza para el hombre, por qué hemos llegado a ser el segundo sexo”, detalló.

A partir de estos planteamientos filosóficos, Elvira comenzó a crear la exposición que se reinaugura este jueves 7 de marzo en un horario de 7 de la noche.