El Teatro Colón, reconocido por su acústica, volvió a brillar la noche del lunes con una función de gala que marcó su reapertura tras ser restaurado por casi cuatro años, y como hito de los festejos por el Bicentenario de la independencia de Argentina.

Con 2,700 invitados especiales y una multitud reunida ante la majestuosa fachada principal del coliseo, la ceremonia comenzó en la calle, sobre un enorme escenario donde 120 bailarines brindaron un espectáculo, mientras gigantescas imágenes sobre la historia del teatro se proyectaban sobre los muros.

El espectáculo multimedia inundó de luz y color la fachada y de música la avenida 9 de julio, centro de los festejos del Bicentenario, por donde centenares de miles de personas participaron de la megafiesta que comenzó el viernes pasado.

El director del coliseo, Pedro García Caffi, se congratuló por la reapertura y consideró que lo importante es "devolverle el teatro a la gente".

"Que el Colón, a través de sus espectáculos, devuelva a la ciudadanía lo mejor de sí, la excelencia en el campo artístico", sostuvo.

El presidente del Uruguay, José Mujica, asistió a la ceremonia y permanecerá en Buenos Aires hasta el martes, cuando culmine la semana de festejos, junto a sus colegas de Venezuela, Chile, Ecuador, Bolivia, Paraguay y Brasil.

El alcalde derechista de Buenos Aires, Mauricio Macri, destacó la importancia de la reapertura y lamentó la ausencia de la presidenta Cristina Kirchner, que desistió de la invitación por sus roces con él.

Los invitados especiales disfrutarán de una programación artística que incluye la danza de Huemac, el acto tercero de El Lago de los Cisnes y el segundo acto de la ópera La Boheme, a cargo de la Orquesta, el Ballet y los coros estables del Teatro y la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires.

El Colón fue inaugurado en 1908, poco antes de los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo, que abrió el camino a la Independencia de España proclamada en 1816.