Buscar
Arte e Ideas

Lectura 3:00 min

Disertar o desertar, he ahí el dilema

Un charco invisible donde todo se pudre. ¿Qué reflexión puede hacerse en un escenario como ése? Un charco que yace en el fondo, oculto por siglos de civilización y por montones de olvido.

main image

Un charco invisible donde todo se pudre. ¿Qué reflexión puede hacerse en un escenario como ése? Un charco que yace en el fondo, oculto por siglos de civilización y por montones de olvido.

Martirio Lampeduza es un revolucionario imaginado creado por azar, que lanza desde su blog Disertaciones sobre un charco, una estrategia con el fin de generar una idea y que el mundo pueda ser sanado. Idea que en tiempos de redes y revoluciones es más que sugerente.

Bastó crear la idea para que la revolución se hiciera sola. Más allá, afuera, otros se inspiran por ese nombre que adopta varios cuerpos, todos ellos iguales, homónimos: camisa roja, lentes oscuros, peluca del rey del rock, corbata negra delgada y floja. Ellos son los apóstoles de la casualidad o los terroristas del Anáhuac, cuando intercambian sus pelucas por sombreros. Son los sujetos que quieren cambiar al mundo. Pero cuando vemos la obra de teatro Disertaciones sobre un charco, esos personajes nos sugieren la casualidad y la inexistencia de la democracia en un país como el nuestro, nos sugieren la putrefacción de los anhelos, la caducidad de la verdad y el ejercicio metódico de la simulación mediática y el engaño, de la cobardía y la ingenuidad.

Todo comienza por una estupidez o, por decir lo mismo, por una broma: un grupo de empleados que imprimen semanalmente miles de ejemplares de una revista religiosa le siguen el juego terrorista a uno de ellos, quien conscientemente hace una variación a un versículo de un capítulo de la Biblia citado en la publicación.

A partir de allí, lo demás se amontona como una suma de improvisaciones, como hacemos las cosas por acá, entre penas y mezcales. Así, de repente, estamos en un espectáculo, los actores cantan y bailan de forma ridícula, como en la tele. Entendemos que la obra dialoga con la estupidez virulenta de los medios de comunicación.

México, según Lampeduza, muestra señales ineludibles de extinción, de encontrarse cara a cara con la ignorancia, la indiferencia, de saltar de una cosa a otra, de perder el orden, de reposar en el sinsentido.

Es una pendejada , nos dijo Edgar Chías, el creador de la obra, antes de entrar a ver la obra. No lanzaba un comentario peyorativo hacia su propia creación, lanzaba quizá una palabra que lo acompañó siempre al escribir esta pieza, al mirar las noticias y los noticieros del país, al intentar comprender qué pasa con México. ¿Más ciudadanos o más sicarios? Disertar o desertar en el charco, he ahí el dilema.

  • Disertaciones sobre un charco
  • Teatro La Capilla.
  • Dirección: Madrid 13, colonia del Carmen, Coyoacán.
  • Funciones: Martes y miércoles, 8 de la noche.Entrada: 120 pesos.

aflores@eleconomista.com.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete