Ya casi es la Feria Internacional del Libro (FIL). El ganador este año del Premio FIL es el español, de cepa catalana, Enrique Vila-Matas, quien celebra su reconocimiento con un nuevo título, una novela corta de gran intesidad.

Pero, por supuesto, el de Vila-Matas no es el único estreno interesante en el siempre variopinto mundo de los libros. Varios títulos llegan para todo aquel con curiosidad por temas diversos y con ganas de acrecentar su sensibilidad. Y divertirse, claro.

Marienbad eléctrico / Enrique Vila-Matas. Almadía.

La fragilidad de los cuerpos de Sergio OlguínTodos los seguidores de Vila-Matas saben que en sus páginas encontrarán temas que van de lo inane a lo inaudito, pasando por el humor deliciosamente sutil del español. A Vila-Matas le gusta la música, el arte, los paseos por el mundo, las historias donde el protagonista parece ser él mismo pero por alguna razón no es y las reflexiones sobre lo que él llama lo infraleve, esto es: eso que apenas se nota pero que hace toda la diferencia.

Marienbad eléctrico, su nueva novela, está protagonizada por un escritor que está convencido de que sólo la experiencia estética puede salvarnos. A este escritor diletante le interesa sobre todo el nuevo arte de la instalación. La trama enlaza la obra de dicho escritor ficticio con la de la artista contemporánea Dominique González-Foerster, artista a la que lo une una relación de competencia y admiración.

Rutas de incertidumbre / Leticia Mayer Celis. Fondo de Cultura Económica.

La fragilidad de los cuerpos de Sergio OlguínLa historia del cálculo del futuro podría ser la de la humanidad. Cuando los primeros hombres empezaron a preguntarse cuándo llegaría la época de lluvia, la humanidad empezó a jugar a los dados.

Pero eso no es lo que cuenta Mayer Celis en su muy divertido libro Rutas de la incertidumbre. El libro es un tratado sobre la historia de la probabilidad centrada en los siglos XVI y XVII. ¿Quiénes eran esos hombres que en el año 8 Conejo de Mesoamérica se encontraron con unos hombres barbados que venían del otro lado del Atlántico? ¿Cómo se vieron esos hombres que, por primera vez, se reflejaban en un espejo que no era al que estaban acostumbrados?

El libro sigue los caminos de diversos personajes centrales que, lo mismo en lo que sería América Latina que en Europa, Filipinas y China, calculan los momios del futuro en aquellos años iniciáticos de la globalización.

Convocaciones, desolaciones e invocaciones / Ethel Krauze. Literatura UNAM.

La fragilidad de los cuerpos de Sergio OlguínLa poesía de Ethel Krauze lidia, como si se tratara de una res de combate, con los tres temas universales: el amor, el sexo y la muerte. Pero es en la música de la palabra donde mejor danza su obra: Danza como siempre / mariposa / entre las notas de este manantial / tu corazón de rosa / y la nocturna lumbre de tus alas / cantará / cada vez que lo pidamos .

Krauze es autora del clásico pedagógico Cómo acercarse a la poesía. Así, su obra es bella, dulce y accesible. Podemos imaginar a un lector primerizo que, tras leer Convocaciones, desolaciones e invocaciones, salga a la calle un poco más sensible y probablemente con ganas de buscar más poesía en la dura cáscara de la vida.

Sueños de la razón: 1799 y 1800 / Jorge Aguilar Mora. Ediciones Era.

La fragilidad de los cuerpos de Sergio OlguínOtro libro que busca entre los jalones y tirones del tiempo encontrarle sentido a eso que llamamos Historia con H mayúscula. Suena intimidante, pero lo cierto es que el Sueños de la razón: 1799 y 1800 es un ensayo que invita a perderse entre los grandes nombres.

Entre el XVIII, Siglo de las Luces, y el XIX, del Romanticismo, varios cambios alquímicos sucedieron; como que a los pensadores, fueran literatos o científicos, les dio por tener un pie metido en el agua y otro en el fuego.

Goethe, por ejemplo, fue al mismo tiempo el apasionado escritor de Las cuitas del joven Werther, y también el curioso cientificista al que debemos el Fausto, una novela sobre la razón y sus lados oscuros.

Jorge Aguilar Mora hace un recorrido por las ideas, modos y preocupaciones de los umbrales del siglo XIX.