Dra. Clementina Equihua Z.

El fenómeno del calentamiento global ha ocasionado polémica. Existen personas que no creen en este fenómeno, a pesar de que científicos de todo el mundo han demostrado que las temperaturas a nivel mundial sí han aumentado.

Los estudios en los que se basan las conclusiones de la ciencia son diversos y han sido discutidos en el ámbito científico de manera cotidiana. Damos ejemplos que muestran que la discusión sobre el calentamiento debe ser propositiva y alentar la búsqueda de alternativas de producción que sean sustentables.

El calentamiento global, el crecimiento poblacional y el deterioro de recursos demandan de un trabajo concertado entre gobierno, empresas, sociedad y Academia.

Se levanta el nivel del mar

Este año Xavier López, del Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la UNAM, reportó en la región de Bahía Magdalena, BC, la presencia de plantas jóvenes de mangle en zonas que antes estaban cubiertas con matorral desértico.

El trabajo se basa en observaciones de campo y datos oceanográficos de seis décadas, así como de imágenes aéreas y satelitales.

Las mareas han aumentado en promedio dos milímetros por año, de tal manera que en la zona del matorral desértico se mantienen las condiciones de humedad necesarias para que las plantas jóvenes de manglar sobrevivan. Desafortunadamente, la presencia de nuevos manglares tierra adentro no sustituye a los manglares de las márgenes del mar, que son los que están siendo afectados.

Los manglares de la orilla del mar son los que proporcionan los servicios ambientales más valiosos, entre ellos el mantenimiento de las pesquerías y la protección de la costa. Según el equipo de López Medellín, los servicios de pesquerías que proporcionan los manglares costeros equivalen a 37,000 dólares por hectárea al año.

El calor ya está aquí

Un estudio que apareció en Science estima que la producción mundial del maíz y de trigo ha disminuido en 3.8% y 5.5% (México está entre los que se han visto afectados).

La investigación de la Universidad de Stanford indica que, a pesar de que hay una tendencia a que aumente la producción agrícola, ésta no se ajusta a estimaciones teóricas previas que lograrían alimentar a la creciente población de todo el mundo. Las temperaturas más altas podrían considerarse benéficas porque se asocian a temporadas de crecimiento más largas, sin embargo, no se piensa que más calor generalmente restringe el crecimiento de los cultivos.

A la captura del CO2

Hay una tendencia clara hacia la búsqueda de energías alternas que generen menos producción de CO2. Una preocupación es contribuir a que se mantenga la cantidad de carbono almacenada en los ecosistemas naturales, sin que eso implique dejar de producir los alimentos de los que dependemos.

En la Universidad de Ohio se ha estado llevando a cabo investigación con el fin de buscar técnicas agrícolas que no degraden la calidad del suelo. Los métodos deben contribuir en aumentar la productividad agrícola, al mismo tiempo que previenen el deterioro del suelo que, en términos de carbono, puede representar una pérdida de 10 a 50 toneladas por hectárea. Una opción para contribuir a mitigar el calentamiento global es retener carbono en los suelos agrícolas.

Si se llevan a cabo buenas prácticas, aseguran que los suelos tienen el potencial de absorber 13% del CO2 de la atmósfera. Recomiendan no arar la tierra, ya que daña al suelo y mantenerlo sembrado todo el año o cubierto con acolchado. El uso de composta mantiene la humedad del suelo y retiene carbono.

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