El cortometraje mexicano Los tiempos de Héctor, del joven director Ariel Gutiérrez, recibió este jueves una muy buena acogida en su estreno en el Festival de Cannes, en el que compitió en la sección Cinefundación (Cinéfondation).

El corto, tesis final de Gutiérrez en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) de la Ciudad de México, fue muy aplaudido esta mañana en la sala Luis Buñuel del Palacio de Festivales, en la que su proyección clausuró la sección.

La película, de 29 minutos de duración, trata el tema del suicidio asistido y fue filmada por el director en un momento de depresión.

El director, de 28 años de edad, y la actriz principal de la película, Andrea Portal, presentaron este jueves la cinta que fue una de las 17 seleccionadas entre 2,426 filmes presentados por escuelas de cine de todo el mundo a los programadores de la Cinefundación de Cannes.

“Estoy muy contento por haber mostrado el corto, por la recepción que tuvo y por mostrarlo en un lugar tan prestigioso. Lo más importante era que se proyectara, que la gente lo viera, que le gustara y creo que sucedió. Entonces, me voy muy satisfecho”, declaró a Notimex Ariel Gutiérrez. El director mexicano realizó un balance positivo de su paso por Cannes. “Ahora estoy en este festival tan prestigioso, ha sido una experiencia fenomenal, he conocido a muchísima gente, he visto muchísimas películas de cineastas que admiro mucho. Me ha encantado”, comentó.

“Éste es el primer festival de Cannes al que asisto y espero que no sea el último. La verdad es que simplemente estar aquí ha sido un premio”, declaró de su lado la actriz protagonista del filme, Andrea Portal.

El corto ya ha sido estrenado en México y también fue proyectado en el Festival de cine de La Habana (Cuba).

El director mexicano está trabajando ya en su primer largometraje, “una historia más íntima y personal sobre la situación de la violencia en el norte de México, pero visto desde un punto de vista más intimista”, explicó.

La Cinefundación (Cinéfondation, en francés) fue creada en 1998 por el expresidente del festival de Cannes, Gilles Jacob, y tiene por objetivo la búsqueda de nuevos talentos entre trabajos presentados por escuelas de cines de países de todo el mundo.

La iniciativa incluye una estancia en una residencia en París para jóvenes cineastas extranjeros a los que concede una beca de estancia para la escritura de guiones y les facilita encuentros con profesionales del mundo del cine.