Este lunes, en el marco del programa Diálogos de la industria de la 34 edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara), representantes de las redes libreras de América Latina se dieron cita en lo virtual para dar a conocer en el contexto del encuentro editorial más importante en habla hispana la creación y los objetivos de la Red Latinoamericana de Librerías Independientes (RELLI), una iniciativa que se puso en marcha en el contexto de la pandemia para la defensa, el impulso y fortalecimiento conjunto del oficio de los libreros en América Latina.

Para este anuncio se hicieron presentes en lo virtual Verónica Mendoza, directora de la Librería Carlos Fuentes de la Universidad de Guadalajara; Claudia Bautista, propietaria de la librería Hyperión y presidenta de la Red de Librerías Independientes (RELI); Natalia Miranda, integrante de la Red de Librerías Argentinas Independiente; Santiago Aguirre, fundador de Garabato Libros y representante de la Asociación Colombiana de Libreros Independientes (ACLI), y Fabio Acosta, en representación de la Asociación de Librerías Interdependientes de Chile.

De esta manera, pronunciaron los objetivos primarios de esta nueva red:

“Participar e incidir en las políticas públicas del libro y la lectura es importantísimo. Somos los libreros los que llevamos adelante un lazo de conexión entre el trabajo que hacen los editores y los lectores. Muchas veces, suele ocurrir sobre todo en nuestros países, que los libreros no somos considerados agentes para la toma de decisiones. Es importante que quienes llevan adelante en sus países las políticas culturales incluyan al librero”, dijo Natalia Miranda.

El colombiano Santiago Aguirre enfatizó que la pandemia de Covid-19 visibilizó a las librerías de barrio, pero lo hizo porque la mayoría de ellas en América Latina terminó relegada en un plano muy lejano al círculo del comercio. “Queremos estar en las mesas de discusión en nuestros países, pero también a nivel continental. Nos parece vital”, refirió.

Dijo que unas de las búsquedas principales es lograr la profesionalización de la labor del librero, “que podamos acceder a un lugar donde podamos profesionalizarnos, porque si eso lo logramos, inmediatamente la labor y el oficio va a tener otro rango en nuestras sociedades”.

La librera argentina complementó: “Es importante resaltar el valor de lo profesional en el librero. Pretendemos que aquellos jóvenes que tienen el interés de ser libreros puedan contactarse con nosotros. Debemos dar a comprender que somos agentes culturales in situ”.

Coincidieron en que es esencial que se visibilicen las actividades culturales generadas desde las librerías independientes para beneficio de sus comunidades. De esta manera, indicaron, buscarán que libreros de otros países que no tienen asociaciones gremiales puedan tenerlas y convocaron a colegas de todo el continente e integrantes de otras redes a entrar en contacto con la RELLI para crecer este gremio y unificar objetivos.

Sin embargo, las alianzas no deben quedarse entre libreros, recalcó Verónica Mendoza, sino que las sinergias se extiendan hacia otros actores del libro, como editores, autores, académicos y demás profesionales.

Claudia Bautista y Fabio Costa presentaron una de las primeras acciones de la RELLI, el lanzamiento de la campaña “La librería eres tú” para generar conciencia sobre el poder de fomento que tienen las librerías de barrio e invitar a los lectores a acercarse a ellas.

“Apelamos a los lectores para permanecer, porque ellos se apropian de los espacios. Entran a la librería como si fuera la extensión de su propia casa y eso nos parece importantísimo”, dijo Bautista.

Declararon que la intención es lograr un contrapeso contra plataformas como Amazon o Mercado Libre. Fabio Costa agregó: “efectivamente, nosotros contra actores gigantes como Amazon es poco lo que podemos ofrecer en términos de precio porque finalmente no tenemos el respaldo financiero que ellos sí tienen y no podemos jugar con los descuentos, pero en el mundo del libro creemos que el valor se puede entregar desde otras perspectivas. Lo que uno obtiene al ir a la librería es la interacción humana, una búsqueda mucho más allá del libro mismo”.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx

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