La polémica contra la comunidad científica continúa y es contrastante con las respuestas que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha lanzado.

Por primera vez en la historia reciente, investigadores y científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) decidieron alzar la voz desde las calles. “¡Ciencia sí, recortes no!”, decían al congregarse frente a Palacio Nacional para solicitar condiciones de trabajo adecuadas.

Similar a lo que hicieron médicos residentes de distintas instituciones, quienes hace un par de meses salieron de los hospitales para exigir pagos y certeza legal, los manifestantes académicos mostraban lonas alusivas a sus proyectos de investigación, en lugar de mantas con demandas.

Ayuda a desastres naturales, avances contra el dengue, cáncer de mama, cultivo de piel humana, rescate de la papaya, contaminación ambiental, microorganismos benéficos para la agricultura, embarazo juvenil y educación, además de preparatoria y universidad en línea, son algunos de los temas que la investigación en Cinvestav abarca.

“Estamos en Palacio Nacional entregando una carta al presidente para hacerle saber la grave situación en la que nos encontramos financieramente y para invitarlo a que venga a conocernos. Es la primera manifestación pública que hacemos”, dijo la investigadora Alma Maldonado.

Los manifestantes informaron que ya habían enviado una carta previa en la que explicaban la situación económica en que se encuentra el organismo perteneciente al Instituto Politécnico Nacional.

La misiva también fue enviada al Congreso de la Unión, la Secretaría de Hacienda, así como a la Secretaría de Educación Pública.

Los investigadores recordaron además que de manera constante son evaluados por diversas instancias, aun así, hoy se está poniendo en duda su labor y están en riesgo sus condiciones de trabajo.

El presidente López Obrador ha señalado que hay “élites” o “castas” económicamente privilegiadas entre profesores e investigadores del sistema de ciencia y tecnología mexicano: “burocracia dorada”, dijo.

Para este grupo de investigadores del Cinvestav resulta preocupante que se haya alimentado una imagen de la investigación y la docencia universitaria como partícipes y beneficiarios de excesos, corrupción y despilfarro de recursos públicos.

La carta enviada por los miembros del Consejo Académico Consultivo e investigadores del Cinvestav, que ya reúne 2,750 firmas, refiere que las medidas tomadas por el gobierno afectan el funcionamiento y viabilidad de la institución, pues se han reducido las percepciones y elimina prestaciones. “No somos una comunidad privilegiada, al contrario, trabajamos arduamente para contribuir al desarrollo de nuestro país”, se lee en el texto.

El Cinvestav fue creado en 1961 para integrar la investigación de punta con la formación de recursos humanos de alto nivel. Ha graduado 9,000 maestros y 4,000 doctores en ciencia, dentro de sus 64 programas académicos. Además, 93% de los investigadores es miembro del Sistema Nacional de Investigadores.

[email protected]