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Intercambio de datos busca destrabar el crecimiento del factoraje
Más de la mitad de las empresas en México ha solicitado algún crédito o financiamiento en los últimos años, pero el factoraje financiero sigue siendo un mecanismo poco utilizado.
Foto EE: Archivo
Más de la mitad de las empresas en México ha solicitado algún crédito o financiamiento en los últimos años, pero el factoraje financiero sigue siendo un mecanismo poco utilizado. Entre el 2022 y el 2024, 57.5% de las compañías recurrió a alguna fuente de financiamiento, mientras que solo 3% ha utilizado factoraje desde el inicio de sus operaciones, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Financiamiento de las Empresas (Enafin) 2024, elaborada por el Inegi y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
En este contexto, Círculo de Crédito presentó una infraestructura de información enfocada en fortalecer el mercado de factoraje mediante un modelo colaborativo de intercambio de datos entre instituciones financieras. La apuesta es que una mayor disponibilidad de información reduzca riesgos operativos, incremente la confianza en este tipo de financiamiento y, eventualmente, amplíe el acceso de las pequeñas y medianas empresas (Pymes).
Paula Fuentes, directora de negocio de Círculo de Crédito, explicó que el principal reto del mercado es que cada institución únicamente conoce las operaciones que procesa internamente, lo que limita la capacidad para identificar si una factura ya fue utilizada previamente como garantía en otra operación.
“Ninguna institución financiera, por sí sola, tiene visibilidad de todo el mercado. Lo que buscamos es construir un modelo colaborativo donde la información permita tomar mejores decisiones y disminuir el riesgo de doble cesión de facturas”, explicó Fuentes.
El desarrollo del mercado aún muestra espacio para crecer. Según Factors Chain International (FCI), el volumen de factoraje en México alcanzó 31,410 millones de euros en el 2024 y la Asociación Mexicana de Factoraje Financiero y Actividades Similares (AMEFAC) estima un crecimiento promedio anual cercano a 15% durante los últimos cinco años. Sin embargo, la penetración del factoraje en el país se mantiene alrededor de 2.5%, por debajo de mercados como Chile, donde alcanza aproximadamente 16%, impulsado por esquemas de factura electrónica y registros públicos.
Iniciativa
La iniciativa funciona como una capa adicional de información para las entidades financieras. Antes de aceptar una operación de factoraje, el sistema permite validar aspectos básicos de la factura, como su existencia en los registros del SAT, que permanezca vigente y que no haya sido cancelada. Una vez concretada la operación, la institución participante registra que adquirió los derechos de cobro de esa factura, de forma que el resto de los integrantes del consorcio pueda identificar si ya existe un beneficiario previo.
Fuentes aclaró que la plataforma no comparte información comercial ni modifica los procesos internos de originación de crédito de cada participante. En cambio, proporciona un mecanismo estandarizado para consultar si una factura ya fue registrada, lo que fortalece los procesos de validación sin interferir con las políticas de riesgo de cada institución.
Más que una herramienta tecnológica, dijo, el proyecto depende de un esfuerzo coordinado del sector financiero.
“La tecnología es el habilitador, pero el verdadero valor está en que las instituciones compartan información bajo un mismo estándar. Un consorcio solo genera valor en la medida en que más participantes aportan datos y utilizan esa información para tomar decisiones con mayor certeza”, mencionó Fuentes.