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Fintech apuestan por las licencias regionales para operar con autorización
Belvo tiene tres años de operación en Brasil, en donde 17 millones de clientes bancarios ya otorgaron su consentimiento para compartir sus datos personales y bancarios.
Foto: Shutterstock.
Las tecnológicas financieras se expanden por América Latina ante el continuo crecimiento del sector fintech, por lo que entidades han apostado por la adquisición de empresas locales para operar con autorización.
Por ello la fintech Belvo, especializada en las finanzas abiertas (open finance), anunció la adquisición de la institución de pagos brasileña Skilopay, que le permitirá a la firma operar mediante el sistema de pagos local, Pix.
La tecnológica indica que esta adquisición forma parte de un plan para operar de manera regulada, por ello buscó en México la licencia para realizar actividades como Institución de Fondos de Pago Electrónico (IFPE), en términos de la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, misma que le fue otorgada en junio del 2022.
“Queremos trabajar de manera regulada en las diferentes regiones ya lo estamos haciendo aquí en México, donde conjuntamente trabajamos con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), es parte de la estrategia para procesar toda la parte de pagos de forma regulada”, comentó Federica Gregorini, gerente general de Belvo en México.
Brasil representa oportunidad
La compañía ya obtuvo a finales del 2022, una licencia de Iniciador de Transacciones de Pago (ITP) para ofrecer servicios de iniciación de pagos mediante open finance bajo la regulación del Banco Central de Brasil (BCB)
“Buscaremos continuar con el fortalecimiento del segmento de pagos en los próximos años como parte de un plan a largo plazo”, indicó Gregorini.
Con la adquisición de Skilopay, la fintech proyecta una gran oportunidad en el sistema de pagos local. Según cifras del BCB, 137 millones 518,271 personas han utilizado Pix por lo menos alguna vez, de acuerdo con la última actualización en marzo del 2023.
“Creemos que este tipo de pagos va a tener un gran impacto en la región y estamos emocionados por desarrollar más de estas capacidades tanto en Brasil como en el resto de los países”, señaló Albert Morales, director general de Belvo en Brasil.
Por otra parte, Gregorini indicó que la adquisición acortó el tiempo para la implementación de los planes que tenía la tecnológica, esto debido a que la firma brasileña ya cuenta con el nivel requerido por la regulación en ese país, además contaba con los estándares técnicos e infraestructura requerida.
“En el caso de que no hubiéramos realizado esa adquisición, nos habría tomado por lo menos 12 meses para concretar procesos y realizar la consolidación en el segmento de pagos en la región”, indicó Gregorini.
Belvo cuenta con tres años de operación en Brasil, país donde se reportó que 17 millones de clientes bancarios otorgaron su consentimiento para compartir sus datos personales y bancarios entre las instituciones financieras participantes dentro del sistema de open finance de ese país, de acuerdo con la Federación Brasileña de Bancos.
Aunque el estado de las finanzas abiertas en México no se encuentra tan avanzado como en Brasil, Gregorini explicó que se visualiza una enorme oportunidad en la parte de pagos, por lo que se busca trabajar con los reguladores para traer más soluciones de pagos al mercado.