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Banxico advierte riesgo de salida de capitales
La posibilidad de un retorno de capitales a sus países de origen requiere tomarse con prudencia porque esto puede ocurrir por razones no relacionadas con el país receptor, en este caso México.
La posibilidad de un retorno de capitales a sus países de origen requiere tomarse con prudencia porque esto puede ocurrir por razones no relacionadas con el país receptor, en este caso México, advirtió el subgobernador del Banco Central, Manuel Sánchez.
El verdadero peligro es creer que esta vez será diferente y que las condiciones favorables durarán para siempre. Por eso consideró que es necesario que tanto ahorradores y deudores, así como intermediarios financieros tengan en cuenta que las tasas de interés tarde o temprano aumentarán.
Así habló el integrante de la Junta de Gobierno del Banxico en un discurso que pronunció en la Fundación Fiel en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Con el tema Redescubriendo a México , destacó como una de las características estructurales de la economía mexicana es la libre movilidad de capitales, la profundidad y la flexibilidad del mercado de cambios.
De ahí que considerara que un desafío de la confianza en México es el manejo prudente de la entrada de capitales.
Se refirió a que el atractivo reciente de nuestro país parece haber resurgido de una mejora en las perspectivas económicas. En los análisis disponibles se está enfatizando la cercanía con Estados Unidos, la población joven cada vez más educada, una economía grande y diversificada de ingreso medio, una potencia manufacturera exportadora y un sector de servicios en crecimiento. Además México destaca por la solidez de su política económica.
DESAFÍOS ESTRUCTURALES
Agregó que esta confianza se ha reflejado en una participación ascendente de México dentro de los flujos de capital a mercados emergentes.
Manuel Sánchez también incluyó los problemas de la inseguridad como una de las principales fragilidades junto con la baja competencia en algunos sectores y la infraestructura. Entre los desafíos estructurales, destacó que el desempeño de largo plazo de la economía mexicana no ha sido satisfactorio. El crecimiento anual promedio de nuestro país ha sido de 1.8% entre 1960 y el 2010. Mientras que el de Corea, de 5.7%; Singapur, 5.2%, y Estados Unidos, de 2 por ciento.
El número de veces el PIB per cápita de México no se ha movido de uno, en tanto que en los países referidos, como Corea, pasó de 0.3 a 2.2 veces. En Singapur, de 0.9 a 4.7 veces, y en Estados Unidos, de 3.1 a 3.5 veces entre 1960 y el 2010. Según Manuel Sánchez, el principal problema ha radicado en el débil dinamismo de la productividad.
Se observa una lenta apertura externa e infraestructura inadecuada que estarían explicando el estancamiento de la contribución manufacturera a la productividad agregada. También hay rigideces institucionales que están inhibiendo la agricultura.
De las perspectivas, indicó como riesgos a la baja un ajuste fiscal abrupto en Estados Unidos y la profundización de la recesión en la zona euro.
leonor.flores@eleconomista.mx