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Trump, primer año, va a terminar mal
La soberbia de Trump, su equipo sumiso y el descuido de problemas internos elevan el descontento social, anticipan derrotas electorales y riesgos políticos, pese a avances y apoyo de base.
Juan María Naveja | Al margen
La soberbia es pésima consejera y al presidente de Estados Unidos lo tiene bajo sus garras. Donald Trump se siente en las nubes, ya no aterriza, entiende que debe ahuyentar riesgos como los archivos Epstein, pero no revisa encuestas, inflación, aumentos de precios o polarización social; entre otros.
La base social de los fanáticos de eso que denominan Make America Great Again parece firme, poco o muy poco disminuye, han sido los independientes y, desde luego, los demócratas quienes se han sumado al 60% de desaprobación que registran la mayoría de las encuestas.
El presidente Donald Trump cumplió el primer año de su mandato acariciando los resultados en materia de aranceles, freno migratorio y trasiego de drogas, acciones en el exterior como Gaza, Irán y, sobre todo, Venezuela.
Sin embargo, no está revisando lo que pasa dentro, la inconformidad es creciente porque promesas que lo llevaron a la inobjetable victoria sobre Kamala Harris, van quedando en el vacío. La gente está resintiendo en el bolsillo los aumentos a los productos de consumo diario, en el alquiler de las viviendas, el aumento de las deudas personales, familiares y/o estudiantiles, el virtual aumento a los seguros médicos y el clima general por los excesos de ICE en sus operativos.
Trump se ha rodeado de un equipo sumiso, se dice que nadie se atreve a decirle NO. A diferencia de su primer mandato, tiene un equipo sometido, lo que se evidencia en todas las reuniones de gabinete.
Entre sus obsesiones de las últimas semanas están Venezuela y Groenlandia, en el primer caso hay más dudas que certezas, la permanencia del elenco chavista-madurista ha derivado en una desconfianza que se evidencia con claridad con la renuncia de los petroleros a regresar con inversiones al país sudamericano o la incertidumbre de los venezolanos que siguen viendo en el gobierno a los torturadores, la dictadura para que quede claro. Por otro lado, hay versiones que aseguran que Rusia calculó muy bien hacerse a un lado porque Putin considera que se puede convertir en un gran fracaso para Estados Unidos como Irak o Afganistán, debido a lo complicado que será reflotar la industria petrolera, si bien es cierto que Venezuela tiene las mayores reservas del mundo, también es verdad que su petróleo es de difícil y costosa refinación.
En el tema de Groenlandia todo el mundo sabe y reconoce que hay grandes riquezas como petróleo o tierras raras, pero igual se destaca que la lejanía, la complejidad para la extracción de riquezas y la falta de mano de obra son obstáculos para desinhibir al más puesto.
La historia no miente, la trayectoria de Trump está cargada de fracasos estrepitosos, ha sido un empresario audaz que ha encontrado en los litigios el camino para fortalecer su riqueza.
Resulta atrevido hacer un pronóstico, pero como están las cosas se puede adelantar que conforme pase el tiempo se le van a acumular problemas en casa, por lo tanto, el primer descalabro de grandes consecuencias podría presentarse en las elecciones de noviembre próximo, a estas alturas, con los resultados de comicios celebrados el año pasado, es pronosticable que los republicanos perderán la mayoría por lo menos en la Cámara de Representantes, y en una de esas, también en el Senado; si eso ocurre a Trump le resultará muy cuesta arriba continuar por la ruta que ha sostenido en su primer año.
Habrá que poner atención a dos temas, las revelaciones del caso Epstein, a pesar de la sobreprotección que le ha dado el Departamento de Justicia, y la corrupción, porque los negocios que han favorecido a la familia presidencial es inocultable, hace unos días el diario The New York Times estimó en 1,400 millones de dólares los beneficios tangibles para los Trump en menos de un año.
Insisto, falta mucho camino por recorrer, le quedan tres años por delante, pero de seguir como va, Trump y los republicanos terminarán mal.
AL MARGEN
¿Quién pone en orden las llamadas telefónicas de las empresas de telemarketing que desde que comenzó el año tienen hartos a los usuarios que están siendo sometidos a una inclemente campaña de invasiones con “ofertas”, sobre todo de tarjetas de crédito?