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Semana sobre antiterrorismo
Opinión
En los dos últimos años y desde la Casa Blanca, hemos escuchado con mayor frecuencia la palabra terrorismo, en particular, “lucha contra el terrorismo”.
Alrededor de la estrategia del presidente Trump el Escudo de las Américas representa un frente de varios países latinoamericanos en cuyos ejes centrales de Gobierno se encuentra la seguridad.
Seguridad para evitar el trasiego de drogas y seguridad para evitar la migración. Lo anterior, bajo la idea general de evitar el terrorismo.
Desde el año pasado, más de 200 personas han fallecido en operaciones militares estadounidenses contra presuntas lanchas de narcotraficantes en aguas de nuestra región latinoamericana lo mismo en el océano Pacífico como en el mar del Caribe.
Fue desde su primer gobierno cuando el presidente Trump intentó vincular el terrorismo con fenómenos sociales, por ejemplo, la migración. Ya en el segundo Gobierno embonó el concepto de terrorismo con el trasiego de las drogas, especialmente con el fentanilo.
Es positivo que la ONU esté celebrando en estos días (del 26 de junio al 2 de julio) la Cuarta Semana de Alto Nivel de Jefes de Organismos Antiterroristas delos Estados Miembros.
El tema de la reunión es: “Un futuro libre de terrorismo: consolidar el compromiso mundial con los enfoques multisectoriales para la lucha contra el terrorismo, en particular mediante el liderazgo y la acción de los Estados Miembros”.
La Asamblea General de las Naciones Unidas revisa periódicamente la Estrategia Global de las Naciones Unidas contra el Terrorismo (EGCT), convirtiéndola en un documento vivo adaptado a las prioridades de los Estados Miembros en materia de lucha contra el terrorismo.
Es importante que en un mecanismo multilateral se analice al terrorismo en sus raíces, sus lamentables expresiones y las estrategias para contrarrestarlo.
Solo a través de estrategias coordinadas entre países es posible vencer al terrorismo. No lo hará un solo país porque el problema es multinacional: a las redes del terrorismo se le suman nodos, es decir, agrupaciones que siembran odio en las sociedades. Un ejemplo es el Estado Islámico (ISIS). Una agrupación con células en Europa.
En esta ocasión, el Presidente de la Asamblea General ha designado a los Representantes Permanentes de Finlandia y del Reino de Marruecos ante las Naciones Unidas como cofacilitadores para ayudar a dirigir este proceso intergubernamental.
La Asamblea General examina la Estrategia, la considera y aprueba una resolución al respecto.
En momentos en los que la palabra “terrorismo” se vincula con fenómenos sociales, es conveniente escuchar los resultados que salgan de esta semana especial en Naciones Unidas.