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Opinión

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Resucitar la política ambiental

Gabriel Quadri de la Torre | Verde en serio

Nunca en la historia reciente de nuestro país, desde la década de los ochentas (cuando se creó la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología - SEDUE), la política ambiental había sufrido una regresión tan crítica. Al grado que, desde 2018, ha quedado verdaderamente con muerte cerebral. Tanto los gobiernos del PRI como los del PAN crearon nuevas instituciones y fortalecieron las existentes, hicieron avanzar la legislación y la normatividad, así como el diseño y aplicación de instrumentos y políticas, incluso, con el frecuente involucramiento, apoyo y protagonismo del propio presidente de la República. El tema se desplegó como ámbito privilegiado de política exterior bilateral y multilateral, y estuvo a cargo de personas, mayoritariamente, competentes y comprometidas, habiéndose construido durante más de tres décadas una eficaz estructura institucional profesionalizada de técnicos y funcionarios. (Un gran salto fue la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte). Hoy prevalece la desolación – literalmente – contagiada o impuesta a empresas, sociedad civil y partidos de oposición. Pero la 4T no será eterna, y cuando expire o sea removida, el tema deberá ser resucitado y relanzado, como parte de un nuevo Proyecto Nacional. La reconstrucción será compleja y desafiante, siendo interesante desde ahora vislumbrar una agenda, que, al menos considere cuestiones como:

1) Recuperación y actualización de la Reforma Energética del 2014 con base en la inversión privada y la competencia en generación y suministro para la transición energética, subastas de energía limpia, y certificados de energía limpia, centrales de baterías acopladas a energía eólica y solar, y despacho eléctrico con base en el mérito económico. Desarrollo de proyectos geotérmicos y de energía nuclear a mediano y largo plazo, y de hidrógeno verde, y una política industrial ambiciosa para la electrificación acelerada del parque vehicular. 2) Cierre, privatización o liquidación de refinerías de Pemex que observen pérdidas, y generen emisiones de contaminantes como Óxidos de Azufre y Partículas PM2.5 que pongan en riesgo la salud de la población. Cambio inmediato a gas natural de todas las termoeléctricas de CFE que aún funcionen con combustóleo y carbón. 3) Rescate de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, que permita el manejo adecuado de Parques Nacionales, Reservas de la Biósfera y otras Áreas Naturales Protegidas, así como nuevos decretos y programas de manejo para cubrir el 30% del territorio terrestre y marino de México. Pagos por Servicios Ambientales a ejidatarios, comuneros y propietarios individuales, aprovechamiento forestal sustentable, y aplicación estricta de la Ley para impedir la ampliación de la frontera agropecuaria y la deforestación. Lograr Deforestación Cero cuanto antes. Regulación de la pesca industrial y prohibición de artes de pesca ineficientes y depredadoras. Creación de grandes Áreas Marinas Protegidas con exclusión de pesca industrial en el Mar de Cortés. Programas de conservación, reproducción, reintroducción, y (en su caso) aprovechamiento sustentable de especies silvestres prioritarias.

4) Política urbana para la densificación de las ciudades, recuperación de zonas centrales y centros históricos, y promover la calidad del espacio público, a través del rediseño de políticas de vivienda. Dirigir aportaciones federales, fondos metropolitanos, y otros incentivos para la reorientación de programas de desarrollo urbano municipal. Restructura del impuesto predial con base en el valor del suelo; desincentivar así el abandono y subutilización de predios; promover la construcción de vivienda accesible, para el repoblamiento y regeneración de zonas centrales y centros históricos. 5) Programas de restauración integral de cuencas hidrográficas, prioritariamente en los ríos Lerma y Atoyac; vigilancia y aplicación de la normatividad de descargas de aguas residuales, y apoyo federal presupuestal a municipios. Alianzas público-privadas en abastecimiento de agua potable, saneamiento y tratamiento de aguas residuales. Regulación de organismos operadores municipales; agua de calidad 24 horas y siete días a la semana. Proyectos estratégicos de abastecimiento de agua a las grandes zonas metropolitanas como la CDMX, Monterrey, León, Guadalajara, Hermosillo, Tijuana, y otras, y de desalación de agua de mar para urbes de zonas áridas costeras. Regulación estricta, mercados y precios del agua para detener y revertir el agotamiento de acuíferos subterráneos. Cambios en la legislación sobre concesiones y derechos de agua para asegurar la certidumbre jurídica sobre el agua a agricultores, ciudades y empresas industriales. 6) Responsabilización a empresas sobre el ciclo de vida de productos de consumo, envases, empaques, y embalajes, obligación de financiar un sistema nacional de recolección, reciclaje y aprovechamiento energético de residuos, como fundamento de una verdadera política industrial de economía circular. Inversión privada para la construcción y operación de centrales eléctricas alimentadas con residuos urbanos. Programa nacional de remediación de sitios contaminados y de desarrollo de rellenos sanitarios sostenibles con recuperación de metano para la generación de electricidad. 7) Regulación normativa de la crianza de animales (sintientes e inteligentes) en granjas industriales de pollos, cerdos y reses, desarrollar una política para evitar la crueldad y el maltrato animal, y garantizar condiciones mínimas de bienestar y trato humanitario. El problema es que todo esto, tampoco le interesa a los partidos de oposición.

Político, ecologista liberal e investigador mexicano, ha fungido como funcionario público y activista en el sector privado. Fue candidato del partido Nueva Alianza a Presidente de México en las elecciones de 2012.

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