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El Poder Mineral Estratégico
Opinión
¿Qué tienen en común un automóvil eléctrico, un teléfono celular, un panel solar y un dron? Que todos dependen de minerales que hasta hace poco parecían asuntos de estudio de geólogos o de empresas mineras. Hoy, el acceso de los países al litio, el cobre, el grafito, el níquel, cobalto y las tierras raras definen su posición y supervivencia en un mundo en franca transformación. Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos con propiedades magnéticas y electrónicas únicas para fabricar tecnologías de alto rendimiento. Estos minerales constituyen piezas centrales de la economía y la seguridad internacional.
En el siglo XX, el poder mundial giró alrededor del petróleo y en estos años la competencia se desplaza hacia componentes imprescindibles para fabricar baterías, semiconductores, redes eléctricas y sistemas de defensa. Sin embargo, el verdadero poder no reside en poseer los yacimientos. La ventaja se encuentra en el control de toda la cadena, es decir, en la exploración, la extracción, la refinación, el procesamiento, la fabricación de componentes y el desarrollo tecnológico. Un país puede tener minerales y seguir dependiendo del exterior si carece de infraestructura y capacidad industrial.
China hizo una lectura clave hace décadas, ya que invirtió en refinación, manufactura e investigación y, hoy se ubica con una posición de poder en la refinación de estos minerales a nivel mundial. Ahora, los Estados Unidos, la Unión Europea y otras potencias, buscan reducir estas vulnerabilidades y asegurar proveedores confiables.
Los países del G7 acordaron recientemente disminuir la dependencia de un solo proveedor de minerales críticos y fortalecer las cadenas de suministro y, al mismo tiempo, China impuso restricciones a la exportación de determinadas tierras raras colocando una presión internacional muy significativa.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) destacó el mes pasado que el comercio de minerales críticos está dejando de responder exclusivamente a criterios económicos, ya que los países utilizan controles de exportación, subsidios, restricciones comerciales y políticas industriales, para proteger recursos considerados esenciales para su seguridad y competitividad.
Los minerales críticos se han convertido en instrumentos de política exterior al restringir su venta o procesamiento, para presionar industrias enteras. Las nuevas estrategias de presión pasan por subsidios, controles de exportación y acuerdos de reservas estratégicas. México firmó a principios de este año con los Estados Unidos, un Plan de Acción sobre minerales críticos para fortalecer la relación bilateral, asegurar cadenas de suministro e impulsar el desarrollo de materiales indispensables para diversas industrias.
Para México, representa una oportunidad, sin embargo, el reto se encuentra en atraer inversión para procesar los minerales, impulsar la investigación nacional, formar especialistas y desarrollar proveedores nacionales. La minería puede generar empleo y crecimiento, pero provocar al mismo tiempo una presión sustancial en los recursos hídricos y medioambientales.
El control de los minerales otorga una ventaja decisiva en la nueva competencia geopolítica y pasa por conocer, transformar, innovar y negociar. México debe establecer una ruta crítica para construir tecnología industrial, formar capital humano altamente especializado, generar investigación científica y conocimiento, o quedarse como proveedor de recursos.
*La Dra. Magdalena Alcocer Vega, Asociada COMEXI. Coordinadora de Posgrado de la Facultad de Estudios Globales, Universidad Anáhuac México. X- @magdaalcocer