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El margen de maniobra
Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
El tiempo es una ilusión. El pasado y el futuro solo existen en nuestra mente. Henry James
Los momentos en los cuales pocas veces hacemos un alto en el camino, para imbuimos en la reflexión absoluta de lo que nos provoca hasta ansiedad, suelen ser únicos e indescifrables, cargados de comparaciones irreverentes, en ese pasado existencial recurrente.
Poco o nada de lo que pueda llegar a nosotros, alborota la rutina diaria, entre una economía de sobresaltos en precios y vanidades, datos y pronósticos, pero además salvedades de la realidad, esa innegable fuga de talentos y capitales al mundo civilizado.
Y no es que en México nos falte imaginación, talento o inteligencia, para acceder a la innovación en la transformación de la vida pública, pero hay considerandos, como en las iniciativas de reforma, que debemos plantearnos hacia donde queremos focalizar nuestras energías, sin pleitos intestinos que no nos llevan a alguna parte.
Suponemos en la mayoría de los casos, nos inventamos historias para justificar lo injustificable, y los ejemplos son todos a la vez, desde el lenguaje que no se cuida ni se matiza, hasta el engaño y la trivialidad, como si los asuntos de estado fueran simples alegorías.
Pemex está rebasado por todos los flancos, los productos en sus precios al consumidor sin freno en esa alza descomunal, la violencia comienza a mostrarnos lo vulnerable que somos, ante esa embestida en la invasión con armas de todo tipo en la frontera norte, con culpables absueltos, las armerías norteamericanas.
Lo anterior para abordar la condenable acción de un solitario tirador, que terminó con la tranquilidad de uno de los sitios arqueológicos más visitados en nuestro país, Teotihuacan; y todo lo que nos representa ante el mundo como atractivo turístico.
La noticia corrió como reguero de polvera, hoy advertidos de los notables riesgos que se tienen en visitar hasta la historia de la cultura mexicana, donde sí debemos hacer una tregua y considerar lo que comunicamos y como lo hacemos.
No se nos puede volver costumbre, dar un parte de un acontecimiento de fuga en un ducto de Pemex en la Sonda de Campeche, y luego tener hasta tres versiones que serán desnudadas por la verdad de los hechos consumados, tardíamente.
Los agentes de la Embajada de los Estados Unidos, en los cambios de las declaraciones del Fiscal estatal y las dudas y contradicciones, supuestos y hasta asombro del desconocimiento de la presidencia de México, si era entrenamiento de agentes mexicanos o intervención de laboratorios clandestinos para procesar droga sintética.
El caos a la vista, ese que nunca tuvo más márgenes de maniobra, en las narrativas simplistas para los efectos prácticos, y el supuesto corredor de trata entre avenida revolución y patriotismo en la capital del país, con reacciones y contaminación de corrupción en las horas cruciales de un feminicidio más, lamentable por donde se le vea o analice.
No olvidar que estamos en negociaciones en las negociaciones con los Estados Unidos, para renovar el T-MEC, donde se sabe desde el primer día, que no habrá aranceles cero para México, noticia que no ocupa las primeras planas de las conversaciones que deben preocuparnos.
ENTRE LÍNEAS
Enterarnos que hasta los sitios donde las llamadas pueden ser mal interpretadas, y hasta denunciadas de un lugar a otro, en los extremos de la Ciudad de México al Estado de México, los call center son hoy motivo de investigaciones, donde el ministerio público se deja pedir grandes sumas de dinero por quitar sellos, aunque no se encuentre delito de por medio; vaya perla.