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España-México: partidazo
Fausto Pretelin Muñoz de Cote | Globali… ¿qué?
El presidente López Obrador recibió en pijama y bata a un embajador mexicano al inicio de su sexenio. No era Palacio Nacional sino su casa ubicada al sur de la Ciudad de México.
Problemas en su espalda obligaron a AMLO a tomar una serie de masajes. En la mano tenía una lista de nombres sobre posibles nombramientos de embajadores. El embajador invitado le explicaba a AMLO los rasgos positivos y/o negativos de cada uno de ellos. Algunas de las propuestas las hizo el entonces secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.
No era de noche. Eran las seis de la tarde.
En algún momento AMLO miró al embajador y le confió: “Vaya problema en el que me ha metido tu sobrina con España”.
El saldo fue desastroso.
Tuvieron que pasar ocho años para que México normalizara su relación con España.
Ayer, la presidenta Sheinbaum recibió al rey de España para tomarse la foto con la que rompió la “pausa diplomática” que le heredó AMLO.
La idea de la carta del perdón fue de la esposa de AMLO, Beatriz Gutiérrez Mueller. Su petición la pudo haber hecho por canales informales, dada la histórica y estrecha relación entre los dos países, pero el pensamiento mágico de AMLO lo llevó a firmar una carta oficial.
El entonces embajador español en México Juan López-Dóriga Pérez intentó por activa y por pasiva encauzar la relación.
La nula educación diplomática de AMLO y el bajo perfil de los integrantes de su equipo cercano que de manera informal le “diseñaban” su política exterior, uno de ellos el Fisgón, provocaron una seria erosión en la relación con España.
AMLO pensaba que toda la región latinoamericana sería gobernada por afines a su perfil populista. Al paso de los años México se fue quedando aislado.
La presidenta Sheinbaum no invitó al rey Felipe a su toma de posesión. Sí lo hizo con el presidente Pedro Sánchez, pero no viajó a México porque el Jefe de Estado es Felipe VI.
Durante casi dos años la presidenta mexicana ha reiterado el tema de la conquista y de los pueblos originarios. En el inter, Perú rompió relaciones con su Gobierno por injerencista; en Chile, Colombia, Honduras y Perú ganaron Kast, De la Espriella, Asfura y Fujimori.
Todos ellos de derecha, y con excepción de Fujimori, muy cercanos a Donald Trump. La presidenta ha de haber sentido más soledad en la región.
En menos de dos años el panorama en la región ha cambiado, y mucho. Por ejemplo, la OEA está en sala de terapia intensiva por el desinterés que tiene Estados Unidos. Ahora, la marca Trump está en el Escudo de las Américas. Es una especie de Grupo de Lima, pero dirigido por Trump.
España-México, grandes goles. Lo que no quiso hacer AMLO lo hace el entorno mundialista. Por fin, Sheinbaum rectifica.