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Contrario a lo que afirma Sheinbaum, no importamos poca gasolina
Gerardo Flores Ramírez | Ímpetu Económico
En la conferencia mañanera de ayer, en una argumentación para defender la construcción y operación de la refinería de Dos Bocas, al mismo tiempo que descalificaba una propuesta del partido Acción Nacional, la presidenta Sheinbaum afirmó “entonces, «vender la refinería Dos Bocas», cuando es la que hoy nos da la posibilidad de importar poca gasolina y diésel, y tener suficiente abastecimiento para las necesidades de México”.
Se trata sin duda de una expresión con poco sustento, que seguramente es consecuencia –una vez más– de que alguien dentro del gabinete no le proporciona información adecuada, o por lo menos actualizada. Lo anterior lo comento porque basta revisar las estadísticas que reporta Pemex en su portal de internet para darnos cuenta, que al menos en lo que corresponde a la operación de Dos Bocas, los datos reportados entre enero y mayo de este año nos indican una historia que no es consistente con el optimismo de la presidenta.
Por ejemplo, en mayo, la refinería de Dos Bocas solo pudo procesar 144 mil barriles diarios de crudo en promedio, el volumen más bajo desde agosto de 2025. El dato no debe pasar desapercibido, porque ilustra los problemas operativos que se han venido padeciendo en ese centro refinador a lo largo de este año. Después de haber sido capaz de procesar 263 mil barriles diarios en promedio en diciembre de 2025, Dos Bocas ha entrado en una trayectoria de franco descenso, hasta llegar al volumen que se reportó en mayo.
En contraparte, también con base en los reportes de Pemex, la importación de gasolinas –las que realiza la empresa paraestatal exclusivamente– si bien es cierto que había empezado a disminuir, el descenso no ha sido suficiente como para afirmar que importamos poca gasolina, como lo declaró la presidenta Sheinbaum. Tan solo en mayo Pemex importó 418 mil barriles diarios de gasolina, lo que representó el 33 por ciento de las ventas de gasolina en el mercado nacional en ese mismo mes.
Una tercera parte de las ventas de Pemex no puede considerarse como “poca gasolina”. Mucho menos si tomamos en cuenta que no solo Pemex importa gasolina. Por ejemplo, la U.S. Energy Information Administration reporta que durante marzo de este año (el dato más reciente que ellos han publicado), Estados Unidos exportó a México 372 mil barriles diarios de gasolina, pero Pemex reporta que en ese mes importó 255 mil barriles diarios. La discrepancia entre ambos datos, de 46 por ciento, corresponde necesariamente a las importaciones que realizan a nuestro país otros agentes económicos.
De hecho, la discrepancia también puede deberse a que aún con todos los escándalos que hemos conocido, aún podría existir la perniciosa práctica de reportar gasolina importada como un producto distinto para pagar menos aranceles de importación. Es decir, que aún podría estarse llevando a cabo esa conducta que ya hoy se conoce como “Huachicol Fiscal”. Las autoridades deberían investigar y explicar el porqué de las discrepancias tan relevantes.
La resultados operativos desfavorables que se han venido observando en Dos Bocas, probablemente seguramente son producto de una gestión que no solo debe calificarse como deficiente, sino como dañina para el propio Pemex y para el patrimonio de todos los mexicanos por parte del ahora defenestrado exdirector general, que por andar en malas y reprobables conductas sociales y familiares, se olvidó reportarle a la presidenta que había un derrame de crudo importante en altamar, además de que fue incapaz de resolver la caída en la producción de crudo, y encima de todo, que no fue capaz de asegurarse que la joya de la corona que la 4T quiere presumir, la refinería de Dos Bocas, opere de manera eficiente y sin incidentes.
*El autor es economista.