Buscar
Opinión

Lectura 3:00 min

Malala: educación primero

En el mundo, 31 millones de niñas no tienen acceso a ?la educación primaria y otros 500 millones de ellas?no podrán graduarse.

¿Puede un gobierno, un líder, una religión, un régimen o un padre prohibir que las niñas estudien? Los talibanes creen que sí. ¿Son aceptables tradiciones, usos o costumbres en las que las niñas no pueden ir al colegio? El talibán establece que sí lo son. ¿Es inalienable el derecho a la educación de las niñas? El régimen talibán cree que no.

Disparó a Malala Yousafzai por ir al colegio. En el último mes solamente, un terrorista suicida hizo explotar un autobús con 14 niñas que viajaban desde un colegio en Quetta, Pakistán. Ir a la escuela es un tema de vida o muerte en algunos países del mundo.

La situación es crítica. La mitad de las niñas que viven en las áreas rurales y pobres de Pakistán no asisten a la escuela. En el mundo, 31 millones de niñas no tienen acceso a la educación primaria y otros 500 millones de ellas no podrán graduarse.

Los avances en esta área se han detenido porque no hemos podido llegar a los más marginados.

¿Qué pasa con los niños que son víctimas del trabajo infantil? ¿Y las niñas que son obligadas a contraer matrimonio? ¿Y los niños que son víctimas de tráfico? ¿Y las niñas que son discriminadas por su género? ¿Y los niños que viven en la calle? ¿Y los niños que viven en guerra? ¿Y los desplazados? ¿Cuándo haremos algo por ellos?

Malala se ha convertido en el símbolo de la lucha por la educación de las niñas. Hace unos días celebró su decimosexto cumpleaños dirigiendo un mensaje al pleno de la Organización de las Naciones Unidas.

¿Cuál fue su mensaje? Tenemos que hacer más por los niños y niñas que no van a la escuela. Necesitamos demostrar una determinación férrea para continuar con los esfuerzos de dotar de acceso a la educación a las niñas y los niños que aún no lo tienen.

El problema es claro y las soluciones son conocidas.

En octubre del 2012, Malala recibió una bala que pretendía callarla. Hoy, el mundo entero la escucha. Una niña de 16 años, como otras muchas que han sido agredidas por querer estudiar, pone el tema de la educación de las niñas en la agenda.

Como dice Malala, la pluma puede más que la espada. Educación, primero. Todo mi respeto.

grojas@eleconomista.com.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas