Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

La Unión Europea al rescate de Grecia

El domingo la Unión Europea finalmente anunció los detalles del paquete de apoyo financiero a Grecia. Bajo los lineamientos del paquete, la Unión Europea está extendiendo una línea de crédito contingente a Grecia por 30,000 millones de euros a una tasa de interés de 5% anual.

Asimismo, se menciona que el Fondo Monetario Internacional podría otorgar una línea contingente adicional por otros 15,000 millones de euros a un costo similar o inferior. Tanto el monto como el costo son más favorables de lo que el mercado estaba esperando.

Recordemos que hace tan sólo unas semanas, Grecia había logrado emitir bonos en el mercado internacional a un costo de 7.5% anual, pero que el valor de estos bonos había disminuido considerablemente en los últimos días, elevando el costo de una nueva emisión a una tasa de interés sustancialmente superior a 7.5 por ciento.

El anuncio se dio después de semanas de especulación sobre el compromiso de las principales potencias económicas de Europa (principalmente Alemania) de asumir el costo económico y sentar el precedente de un rescate a una de las economías más débiles de la Unión Europea.

Recordemos que desde finales de febrero, unos días después de que la crisis de finanzas públicas en Grecia se convirtiera en una preocupación generalizada, la Unión Europea anunció que buscaría implementar un plan para ayudar a Grecia a resolver su crisis fiscal.

Conforme el tiempo transcurría y la percepción de que el plan de apoyo seguiría en el limbo o no se concretaría, los mercados empezaron a reflejar una creciente preocupación sobre la solvencia de Grecia. Esto se tradujo en una caída en los precios de los bonos soberanos de Grecia y un incremento muy importante en el costo de sus credit default swaps (instrumentos que funcionan como un seguro contra el incumplimiento).

Esta serie de eventos parecía llevar a un desenlace inevitable en el que a falta de un rescate concreto, Grecia estaba destinada al incumplimiento.

El anuncio del domingo representa un salvavidas temporal para Grecia, pero no resuelve el problema de fondo. Como hemos argumentado en este espacio en el pasado, el problema fiscal de Grecia no es inédito, existen muchos otros países que tienen niveles de apalancamiento iguales o superiores a Grecia y que no han sido juzgados de manera tan violenta por el mercado.

En su editorial del jueves de la semana pasada en The New York Times, Paul Krugman nos recuerda que el problema principal de Grecia no es su nivel de endeudamiento, sino su trayectoria de crecimiento económico de mediano plazo. Krugman usa el ejemplo de EU en la década de la posguerra, cuando el país redujo su nivel de deuda como porcentaje del PIB de más de 100 a casi 60 por ciento.

Esto no ocurrió mediante una reducción en el monto de su deuda, sino mediante un incremento considerable en el ritmo de crecimiento de su economía. Para Krugman y otros analistas, Grecia no está en condiciones de replicar esta historia. Mientras que EU utilizó una política monetaria expansiva para estimular el crecimiento económico, Grecia no es capaz de dictar su política monetaria debido a su inclusión en la Unión Europea.

La política monetaria de la UE es dictada por el Banco Central de Europa, cuyo principal objetivo es el combate a la inflación. La falta de autonomía monetaria plantea un cuestionamiento fundamental sobre la naturaleza misma de la Unión Europea desde el punto de vista económico.

Cuando uno de sus miembros vive una realidad económica diferente al de sus miembros más grandes, surgen evidencias que plantean una divergencia fundamental en las necesidades de política monetaria y fiscal.

Grecia está destinado a sujetarse a una serie de medidas de ajuste fiscal o abandonar la Unión Europea, lo cual podría tener un efecto muy negativo sobre su situación y sobre la percepción de la Unión Europea. A pesar de que Grecia representa una fracción pequeña de PIB de la Unión Europea, su debacle hubiera desatado una serie de cuestionamientos aún más profundos sobre el futuro económico y político de Europa.

A pesar de la resistencia de Alemania, el anuncio de un paquete de rescate contundente era un paso fundamental pero no definitivo para evitar una mayor crisis de confianza para Grecia y para la Unión Europea.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas