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Opinión

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Argentina está de regreso y pone el ejemplo

Durante la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos (2016) tuve el honor de cenar con el presidente de Argentina, Mauricio Macri. “Argentina está de regreso” se escuchaba en varias conversaciones y sesiones a lo largo del Foro, pues durante muchos años (mientras gobernaron los Kirchner) no tuvo presencia en eventos globales.

Compartí la mesa con varios miembros de su gabinete. Las conversaciones sobre la visión y los planes del nuevo gobierno resultaban fascinantes y muy esperanzadores para quienes escuchábamos, deseando que no sólo levantaran a Argentina sino que incluso, generaran un efecto de contagio en otros países vecinos.

Al final me acerqué a felicitarlo por su determinación para revertir el daño causado por el populismo y su convicción para relanzar a Argentina en un nuevo camino de mayor libertad, apertura y prosperidad. Su inteligencia, pragmatismo y cercanía me sorprendieron muy favorablemente. El presidente, cuyo partido alcanzó mayor posicionamiento durante las elecciones de medio término por su buena gestión, ha logrado consenso político en torno a una agenda de reformas y, con ello, ha inspirado mayor confianza dentro y fuera de su país.

“La Argentina dejó atrás su experimento populista”, dijo con mucho ánimo hace unos días en Davos. Como consecuencia de cambios profundos en el modelo económico y de una apertura inminente frente al mundo, el liderazgo de Macri ha sido decisivo para bajar el déficit fiscal, el gasto, la inflación (al menor nivel en la última década) y los impuestos, todo esto con la economía creciendo. Los salarios se han recuperado y la pobreza y el desempleo han empezado a reducirse.

Como presidente del G20, está impulsando la firma de un tratado de libre comercio entre Mercosur y la Unión Europea. Mientras muchas voces defienden el proteccionismo, la realidad se sigue imponiendo y demostrando que el libre comercio y la reducción de regulaciones incentivan el crecimiento y generan más empleos.

Tan pronto regresó de Davos, el presidente Macri anunció tres medidas para mantener la austeridad de su gobierno poniendo el ejemplo: 1. Reducir uno de cada cuatro cargos políticos del Poder Ejecutivo para disminuir la burocracia, 2. Congelar el aumento de sueldos para los funcionarios y 3. Impedir que los familiares de los ministros sean parte del gobierno.

“La política no debe tener ventajas excepcionales, insisto, debe ser un ejemplo de austeridad, ya dejó de ocupar ese lugar de privilegio que no se toca”. Vaya ejemplo. En México, aún nos sentimos muy lejos.

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Armando Regil Velasco es Presidente Fundador del Instituto de Pensamiento Estratégico Ágora A.C. (IPEA)

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