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Geopolítica

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Chile vive madrugada de terror

El sismo hizo temblar a la capital Santiago, donde arrancó balcones de edificios, derrumbó puentes, dejó fábricas envueltas en llamas y a la electricidad y los teléfonos fuera de servicio. Además Y generó un tsunami que arrasó con la mitad de un pueblo en la isla chilena de Juan Fernández.

Un sismo de magnitud 8.8 seguido por un tsunami, dejó en Chile al menos 300 personas muertas y 15 desaparecidas, destruyó 1,5 millones de viviendas y dejó 2 millones de damnificados este sábado, mientras Japón y Rusia mantienen una alerta por un posible tsunami en sus costas.

El terremoto, con epicentro en el mar a 90 km de Concepción -ciudad de medio millón de habitantes unos 500 km al sur de Santiago- desató el terror de la población, que a lo largo de la jornada ha soportado más de 60 réplicas superiores a los 4 grados, y de ellas 7 de más de 6 grados.

En un mensaje a la Nación, la presidenta Michelle Bachelet, con un tono bastante afligido, confirmó la cifra oficial de 214 muertos y agregó que hay "15 desaparecidos y dos millones de damnificados" en todo el país. Poco después la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) confirmaba que los muertos ascendían a 300.

"Fue un terremoto de gran fuerza", señaló la mandataria, sobre una tragedia cuya dimensión, dijo, "aún no se puede cuantificar del todo".

La mandataria señaló que sólo en 48 a 72 horas se podrá determinar la magnitud de la tragedia y que al país le aguarda "una importante tarea de reconstrucción".

Antes de su mensaje, Carmen Fernández, directora de la Onemi, dijo que tras el terremoto, a las 03H34 locales (06H34 GMT), el país había sufrido también un tsunami en su litoral sur.

"Estamos hablando de un maremoto. Eso no tiene otro nombre", dijo.

Las imágenes mostraban la magnitud del desastre en las zonas afectadas: puentes destruidos, edificios a punto de colapsar, decenas de construcciones dañadas, calles obstruidas por escombros, gente en la calle sin atreverse a entrar en las viviendas.

Sobre la destrucción "estamos hablando de una cifra preliminar de 1,5 millones de viviendas afectadas", de las cuales un tercio "probablemente no se pueden habitar más", dijo la ministra de Vivienda, Patricia Poblete.

El sismo derrumbó puentes en carreteras urbanas de Santiago, y parte importante de la infraestructura de pasajeros del aeropuerto internacional de la capital chilena, cerrado por al menos 24 horas.

El temblor sorprendió a la mayoría de los chilenos durmiendo y muchos de ellos salieron aterrorizados a las calles. Allí se mezclaban personas en pijama y grupos de jóvenes que abandonaron discotecas y fiestas.

La confusión se vio agravada por el inmediato corte de luz y el colapso de las líneas telefónicas.

Muchas personas se volcaron en las redes sociales de internet Twitter y Facebook para tratar de dar con sus familiares. El servidor Google puso en marcha un servicio de búsqueda de personas.

Entretanto más de 200 reos se fugaron de la cárcel de Chillán, al sur de Santiago, luego de la caída de un muro.

Por su parte el presidente electo, Sebastián Piñera -que asume su cargo e próximo 11 de marzo- denunció casos de pillaje en Concepción.

Las alertas de tsunami alcanzaron toda la cuenca del Pacífico, aunque poco a poco se levantaron salvo en Japón y Rusia, que aún esperan.

En tanto, varios países se solidarizaron con Chile.

El canciller chileno, Mariano Fernández, pidió a los países que han ofrecido ayuda humanitaria que no la envíen hasta tanto los servicios de emergencias cuantifiquen las reales necesidades.

El sismo es el segundo más potente de los últimos 20 años, tras el de 9,1 grados en la escala de Richter registrado en diciembre de 2004 en las costas de Indonesia y que desencadenó el tsunami que mató a 220.000 personas.

Chile ya sufrió el terremoto más fuerte jamás registrado, de 9,5 grados Richter el 22 de mayo de 1960 en Valdivia, al sur de Santiago, que dejó más de 3.000 muertos.

Más poderoso que el de Haití

"Yo veía como se caían los autos y no sabía que hacer. Estaba sólo acá", dijo Mario Riveros, guardia de seguridad de una planta industrial en Santiago, parado junto a un puente que se derrumbó. "Me daban ganas de llorar", agregó.

El movimiento, mucho más poderoso que el mortífero terremoto que devastó a Haití recientemente, también desató el pánico en el popular balneario de Viña del Mar.

Con la luz del día, policías y bomberos recorrían las calles en distintas ciudades del país con patrullas y sirenas para verificar la magnitud de los daños y socorrer víctimas. Automovilistas en la capital formaban filas en las estaciones de servicio para abastecerse de gasolina.

"No esperamos que la cifra de víctimas aumente mucho más de lo que tenemos ahora", dijo el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, a Reuters.

Como en el fin del mundo

Luego de varias réplicas, la mayor de ellas de magnitud 6.9, el aeropuerto de la capital fue cerrado por tener la torre de control dañada, según el Gobierno. Un policía en el lugar dijo que la mitad de la terminal estaba destruida y el canal estatal TVN aseguró que podría estar cerrada por 3 días.

Al menos 3 hospitales en la capital habían colapsado y en la ciudad de Concepción -400 kilómetros al sur de Santiago- el edificio del Gobierno local se derrumbó, según radios.

Aunque el sismo tuvo epicentro en el sur cerca de la localidad de Maule, 321 kilómetros al suroeste de Santiago y a 104 kilómetros de Talca -donde los locales comerciales de adobe se desplomaron pero no se reportaban víctimas-, se sintió hasta en la vecina Argentina.

"Fue como ver el fin del mundo" dijo Vicente Acuña, un comerciante de 76 años de Talca.

En Santiago y otras ciudades del país miles de personas salieron de sus casas y acampaban en las calles por temores a las réplicas.

"Me salvé porque me tiré abajo de la mesa, se me vino todo encima, todas las puertas del edificio estaban rotas", dijo Elba Carrizo, una anciana de 81 años, que logró salir de su departamento antes de que se derrumbara el edificio en el barrio de clase media de Maipú.

Esperan tsunami en Isla de Pascua

Aunque todavía no se sabía con exactitud el impacto del tsunami sobre el territorio insular de Chile, el Gobierno envió una fragata a la isla de Juan Fernández.

La ola gigante además golpeó costas continentales en Iloca, donde no se reportaron víctimas de inmediato.

Pero había más zonas en peligro.

El Gobierno chileno ordenó evacuar algunas zonas de la Isla de Pascua, donde viven unas 4,000 personas y donde se esperaba que golpeara el tsunami.

"No se sintió el sismo, pero hay cambios en la marejada. Estamos evacuando a la gente hacia las tierras altas", dijo Luz Zasso, la alcadesa de la isla emblemática por sus moáis, estatuas de piedra monolítica características de Pascua.

Las autoridades estadounidenses advirtieron que las islas de Hawái corrían peligro y debían tomarse medidas urgentes y Australia también emitió una alerta de tsunami. Las islas ecuatorianas de Galápagos estaban siendo evacuadas.

"Estamos monitoreando de cerca la situación, incluyendo el potencia de un tsunami. Nuestros pensamientos y oraciones están con la gente de Chile y estamos listos para ayudar en esta hora de necesidad", dijo el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs.

El territorio de la Polinesia francesa en el Pacífico también fue colocado bajo alerta. Se esperaba que la primera ola tocara la isla Gambier a las 15:50 GMT, luego Tahití a las 17:50 GMT y Bora Bora a las 18:15 GMT, informó en un comunicado el Alto Comisionado de la Polinesia Francesa.

"El peligro persistirá por al menos dos horas después del impacto de la primera ola y las magnitudes podrían estar aumentando", sostuvo.

Carreteras bloqueadas

El terremoto sacudió una zona donde hay grandes minas productoras de cobre pertenecientes al gigante estatal chileno Codelco y la minera global Anglo American, entre otras.

La mayor mina de cobre del mundo, Escondida, de BHP Billiton, funcionaba con normalidad, dijo el líder sindical Zeiso Mercado.

Pero las carreteras hacia la mina cuprífera Los Bronces, propiedad de Anglo American, estaban bloqueadas, según funcionarios de seguridad de la instalación. Las operaciones quedaron paralizadas en Los Bronces y El Soldado.

Un portavoz de Codelco dijo que se suspendió la producción en las minas El Teniente y Andina de Codelco por la falta de energía, pero que las minas no sufrieron daños graves.

Chile se encuentra ubicado sobre la intersección de dos placas geológicas que constituyen una de las mayores zonas sísmicas del mundo. El país sufrió el mayor terremoto de que se tengan registro en la década de 1960 con una magnitud de 9.6.

"Yo vengo del terremoto de 1960 de Valdivia, fue tan terrible (...), yo pensé esto es como Valdivia y hasta aquí llegamos", dijo Hilda Hasbun, un ama de casa de 62 años.

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