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Reconcíliese con su tarjeta de crédito
Si usted se vio en la necesidad de reestructurar una deuda de tarjetas, crédito automotriz o hipotecario y ya liquidó sus obligaciones, ¡felicidades! Es usted un buen deudor.
Si usted se vio en la necesidad de reestructurar una deuda de tarjetas, crédito automotriz o hipotecario y ya liquidó sus obligaciones, ¡felicidades! Es usted un buen deudor.
Pero si la experiencia no fue tan positiva y se tornó larga y tortuosa, eso podría traer inseguridad y pesimismo al momento de enfrentarse ante situaciones que requieran financiamiento.
Por ejemplo, Alejandro Casillas contrató desde hace más de dos años planes de telefonía para los cuatro integrantes de su familia. El pago lo hacía a través de su tarjeta de crédito y dado que no se consideraba un deudor irresponsable, aceptó -sin previos cálculos- darse el gusto.
De inmediato, las rentas mensuales se sumaron a los pagos de escuela de sus hijos y el gasto de la casa. Al cabo de varios meses, comenzó a hacer los abonos mínimos sin modificar ningún hábito de consumo ni ahorro, por lo que pronto tuvo que enfrentar las llamadas del banco recordándole que tenía retrasos.
Alejandro terminó por reconocer su incapacidad de pago y negociar una reestructuración de la deuda; sin embargo, actualmente manifiesta: En cuanto salde el adeudo, tengo la intención de cancelar mi tarjeta .
¿Qué sigue?
La idea es reconciliarse con el crédito, que haya maduración y aprendizaje sobre su uso adecuado , recomendó Marco Carrera, vocero de a Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros.
Cancelar su tarjeta de crédito es una decisión personal, pero no es una solución a los hábitos desordenados de consumo y ahorro. No importa si usted es un deudor recurrente u ocasional, lo importante es la planeación para no generar una aversión al crédito.
Puede haber casos donde el adeudo sea por consumo, pero también puede contraerse obligaciones a mediano y largo plazo como créditos hipotecarios que podrían poner en riesgo su patrimonio en lugar de acrecentarlo.
El sistema financiero está diseñado para prestar, pagar y volver a prestar, así que lejos de huir del sistema crediticio, aprenda de estas experiencias para usar el crédito en su favor.
La regla de oro es no destinar más de 30% del salario bruto mensual al pago de un adeudo , recomendó Javier Velázquez, codirector general de Resuelve tu Deuda, pues cuando se adquiere una deuda que implique un pago mayor, ya está en problemas de flujo.
Es posible lograrlo
Un historial limpio en el Buró de Crédito
Si usted ya saldó su deuda, la primera recomendación es constatar que en las Sociedades de Información Crediticia (SIC) hayan registrado su liquidación, pues si se deja pasar tiempo, después es más difícil corregir errores.
Las SIC, mejor conocidas como Burós de Crédito, son los organismos encargados de registrar toda la información relativa a la forma en que se realizan los pagos, la puntualidad y cómo se manejan los adeudos comerciales, bancarios o cualquier otro tipo de préstamo.
Toda la información queda registrada en el historial crediticio que puede consultarse a través de las empresas: Buró de Crédito o el Círculo de Crédito.
La eliminación de los adeudos menores a 1,000 UDIS se hace con base en las Reglas Generales del Banco de México:
Se borran en 12 meses las deudas menores o iguales a 25 UDIS (110.6 pesos)
Se borrarán en 24 meses las deudas mayores a 25 hasta 500 UDIS (2211.5 pesos)
Se borrarán en 48 meses las deudas de 500 hasta 1,000 UDIS (4,422.9 pesos)
Los adeudos superiores a ese monto permanecerán en le registro hasta por 72 meses contados a partir de la fecha de liquidación o el último pago que reportó a la SIC, según la Ley para Regular las Sociedades de Información Crediticia.
Consejos
Para mejorar sus hábitos financieros:
1.- Conozca su capacidad de pago.
2.- Sea puntual al pagar.
3.- Compare opciones antes de solicitar un crédito o solicitar una tarjeta.
4.- Pague el mínimo como última alternativa.
5.- Cuide su información confidencial para evitar robo de identidad.
6.- Revise las promociones.
Fuente: Condusef.