Lectura 7:00 min
Las tarifas del espectro en México se encuentran entre las más altas de la OCDE, dijo la entidad
Los costos del espectro en México disuaden la inversión para el desarrollo de infraestructura, posibilitan la concentración del mercado e inhiben el ingreso de nuevas compañías en el negocio de la telefonía móvil, dijo la OCDE.
Las tarifas del espectro en México se encuentran entre las más altas de la OCDE, dijo la entidad.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sostuvo que México cuenta con un margen de maniobra para “reequilibrar” las tarifas por la asignación y explotación de concesiones de espectro radioeléctrico en servicios de telecomunicaciones, aun cuando un cambio así signifique una pérdida de recaudación para el Estado en el corto plazo, pero en mayores beneficios por conectividad y nuevos empleos que deriven de la creación de infraestructura y la innovación.
El problema está en que México mantiene una política fiscal por asignación de frecuencias que se integra por un pago inicial conocido como guante o contraprestación, más una serie de pagos anuales por el derecho de explotar las licencias que se extiende hasta el final de la vigencia de la concesión, cuando en otros países el abono por la contraprestación o guante es el único pago que realizan las empresas.
Los costos del espectro en México, entre los más elevados de los países que integran la OCDE, disuaden la inversión para el desarrollo de infraestructura, posibilitan la concentración del mercado en favor de un solo operador e inhiben el ingreso de nuevos agentes económicos en el negocio de la telefonía móvil.
Te puede interesar
“Las tarifas del espectro en México se encuentran entre las más altas de la OCDE, principalmente debido a los elevados cargos anuales. El costo total de la mayoría de las frecuencias es casi el doble de la mediana internacional y contribuye a la persistente alta concentración del mercado, con un solo operador controlando aproximadamente el 56% de las conexiones de banda ancha móvil”, dijo la OCDE.
“La experiencia en la OCDE ha demostrado que los regímenes de licencias de espectro transparentes y bien diseñados brindan seguridad jurídica para fomentar la inversión y la innovación a largo plazo. Las elevadas tasas anuales de México tampoco han logrado maximizar la rentabilidad fiscal. Por el contrario, han desincentivado la asignación total del espectro, lo que ha provocado que algunos”.
Esta es la posición que tomó el organismo multilateral en un informe sobre perspectivas económicas de México y se da a conocer en las mismas semanas en que México apuesta con llevar tres procesos licitatorios de espectro para procesos industriales, banda ancha móvil de tipo masivo y para reforzamiento de coberturas, y todos con un futuro de éxito todavía incierto.
En materia de espectro radioeléctrico, la OCDE fue a contrasentido de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), el nuevo regulador sectorial de México, que, en octubre de 2025, dijo que el espectro que se adjudica en el país está un 7% más barato en relación al promedio internacional de bandas para su explotación.
Te puede interesar
La OCDE escribió en el documento “Estudios económicos de la OCDE: México 2026”, que la política de tributación por el aprovechamiento de bandas en el país ha provocado que las compañías celulares devuelvan sus concesiones de espectro al Estado, refiriéndose a AT&T y sobre todo a Telefónica por la totalidad de sus licencias regresadas al Estado por su cara explotación.
Las recientes licitaciones que se calificaron como desiertas por la ausencia de postores interesados en comprar bandas caras, es otra muestra de que las concesiones son más costosas en México que en casi cualquier otro lugar del continente, pues sólo Telcel tendría el margen financiero para comprar bandas al precio que fija México.
El resultado de la política fiscal mexicana por el uso de espectro está en que México tiene en 2026 menos espectro asignado para servicios masivos de comunicaciones inalámbricas. Esto, conforme los 1,280 Megahertz en explotación que recomienda la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) como un nivel mínimo para ofrecer calidad a las personas usuarias de los servicios móviles.
A modo de ejemplo, el entonces presidente Enrique Peña Nieto cerró su sexenio con 660 Megahertz de espectro usándose en el mercado mexicano de telecomunicaciones, esto entre todas las bandas y naturaleza técnica, identificadas para las comunicaciones masivas. Andrés Manuel López Obrador dejó el poder el 30 de septiembre de 2024 con una explotación de 500.9 Megahertz.
En el año 2026, todavía hay en un total de 427.92 Megahertz, pertenecientes a distintas bandas radioeléctricas y con distinta naturaleza técnica, que se venden más caro en este país que en cualquier otra parte de América Latina y otras regiones del mundo.
“El alto costo del espectro en México se deriva de un esquema de doble precio: Una tarifa de subasta inicial combinada con una tarifa anual elevada, determinada administrativamente. En la práctica, la tarifa anual representa entre el 70% y el 90% del costo total del espectro, a diferencia del modelo más común de la OCDE, donde las subastas determinan el monto total del pago”, expuso el organismo.
“El alto costo del espectro afecta negativamente la viabilidad de las inversiones en redes móviles”, remarcó la OCDE y por ello recomendó al Estado mexicano a estudiar mecanismos que abaraten las frecuencias, si bien reconoció también que las frecuencias no se encarecido todavía más en términos de la inflación.
Te puede interesar
El nuevo regulador de México presentó hace unas semanas una canasta variada de frecuencias radioeléctricas para su adjudicación a nivel nacional, idóneas para la industria por su amplia cobertura en sistemas carreteros y zonas rurales; por su alta velocidad y capacidad de transporte de datos en ciudades, o por su poder de penetración en misiones criticas de producción; y otras también aptas para conectar regiones orográficas que son de difícil acceso para la fibra óptica, donde existen 126,699 localidades que la CTR se interesa en conectar.
La CRT iría entonces al mercado con al menos 300 Megahertz de ancho de banda con licencias pertenecientes a las bandas radioeléctricas de los 600 MHz, 800 y 850 MHz; en los 1.9 GHz, 2.3, 2.5 y 3.5 GHz; y con bandas de mayor capacidad como los espectros de 10 y los 38 GHz.
Por ahora, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones valora con más seriedad la disposición de 320 coberturas y 200 MHz de licencias para la primera subasta 5G industrial de México.
Así, la primera licitación de espectro para el desarrollo de aplicaciones productivas que vigoricen la planta industrial mexicana contaría con 200 Megahertz de frecuencias, para ser repartidos entre coberturas de tamaño regional y local; inclusive, mediante accesos muy focalizados como parques industriales, estadios y proyectos mineros, energéticos o logísticos.
La CRT acepta que habría un mayor atractivo para subastas de espectro en la asignación de lotes de tamaño regional, de las que el país cuenta con nueve regiones; pero que las oportunidades para la licitación se maximizarían todavía más, si las adjudicaciones también se consideran mediante asignaciones por Área Básica de Servicio (ABS), de las que existen 65 en México, y 320 Áreas Parciales de Servicio (APS), como la división más fraccionada del territorio mexicano en telecomunicaciones.
Para ello, la OCDE recomendó a las autoridades mexicanas valorar también una armonización de las tarifas con aquellas del promedio internacional:
“La transición hacia tarifas únicas de subasta y la reducción de las tasas administrativas anuales, reducirían las barreras a la inversión y apoyarían el despliegue de 4G y 5G en el país”, dijo la OCDE.