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Sedena invirtió 437.7 mdp en base aérea que se demolerá
La infraestructura se reubicará en el mismo polígono para construir la nueva terminal, lo que implicará un gasto de 6,200 mdp.
En los últimos cuatro años, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) destinó 437.7 millones de pesos para modernizar las instalaciones de la base aérea de Santa Lucía, en el Estado de México; sin embargo, a partir del próximo lunes comenzará la demolición total de la infraestructura existente (que será reubicada en el mismo polígono) para construir el Aeropuerto Internacional de Santa Lucía (AISL), lo cual no estaba contemplado hace tres meses e implicará un gasto de 6,200 millones de pesos. También se derruirá la Escuela Militar de Materiales de Guerra, inaugurada recientemente.
“El proyecto de construcción del Aeropuerto Internacional Santa Lucía plantea la remoción de todas las instalaciones y edificaciones existentes y la construcción de un nuevo complejo en el mismo terreno. La población que allí reside, militares (cerca de 7,500) y sus familiares, serán sujetos de una reubicación temporal y regresarán (posteriormente) a las nuevas viviendas”, explicó la dependencia.
Además de las instalaciones relacionadas con la base militar, en el terreno cercano a las 50 hectáreas, hay una unidad habitacional, áreas verdes y de servicios, plaza comercial, entre otras, cosas, para dar atención a los militares activos en la base y sus familiares.
Bodegas, un centro de desarrollo infantil, un kínder, una primaria, un banco, un centro comercial, una planta de tratamiento de agua, el hospital militar y la alberca olímpica (todo en condiciones de operación) forman parte del inventario que será trasladado a la parte sur del polígono.
El cambio al plan maestro del AISL se hizo con la finalidad de evitar que una de las dos pistas de operaciones comerciales que se va a construir tenga complicación de aproximación con el Cerro de Paula, ubicado a menos de 10 km de la terminal. En un informe con fecha de este mes, la Sedena reconoció que uno de los principales problemas detectados en la planeación del nuevo aeropuerto fue la presencia del cerro de Paula, cuya elevación máxima es de 2,625 metros sobre el nivel del mar, para la ubicación de la pista sur.
Por dicha razón se tendrá que recorrer la obra contemplada inicialmente al otro extremo del terreno, lo que obligó a la reubicación de toda la infraestructura actual y establecer de común acuerdo entre las partes involucradas que la pista que corresponde se considerara exclusivamente para uso militar.
La conexión terrestre entre el AISL y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México será mediante una carretera que contará con dos carriles exclusivos para circulación de autobuses tipo BRT (tipo Metrobús) y de su trayecto de 47 km, aproximadamente la mitad será construida como un viaducto elevado con base en un sistema estructural de elementos prefabricados de concreto. El resto será construido a nivel sobre el canal general del desagüe o canal central. Así, queda descartada la posibilidad de instalar un tren rápido entre las dos terminales.
“Derivados de estudios posteriores que caractericen a detalle la demanda de viajes provocada por la operación del AISL y su impacto sobre las vías, se deberá analizar la factibilidad de realizar obras de ampliación y adecuación de las vías cercanas, así como la adecuación para la comunicación expedita con el aeropuerto de Toluca a través del Circuito Exterior Mexiquense y la autopista La Venta-Lechería”, detallaron los ingenieros de la Sedena.