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Capelli Sport: La empresa familiar detrás del jersey de Cabo Verde
Capelli Sport nació para fabricar los uniformes de un equipo infantil y hoy viste a la selección de Cabo Verde. Su estrategia de apostar por mercados desatendidos la llevó a competir con gigantes como Adidas, Nike y Puma.
La empresa familiar viste a más de 400,000 deportistas juveniles.
La playera de Cabo Verde se convirtió en una de las más cotizadas del Mundial 2026; sin embargo, detrás de ella no está Adidas, Nike o Puma. El uniforme de la selección africana fue diseñado por Capelli Sport, una empresa familiar de Estados Unidos que encontró en una selección emergente la oportunidad para competir con las marcas más grandes de la industria deportiva.
La historia de Capelli Sport comenzó en 2011 casi por accidente. En ese entonces George Altirs, fundador de la empresa, dirigía el club juvenil Cedar Stars Academy y buscaba uniformes para el equipo; sin embargo, ninguno de los grandes fabricantes podía ofrecerle la combinación de colores y el diseño que tenía en mente.
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En lugar de cambiar los colores apostó por fabricar los uniformes, pues su familia ya dirigía GMA Accessories, una empresa dedicada desde 1990 al diseño y fabricación de ropa y accesorios para marcas internacionales.
Queríamos hacer el uniforme para nuestro propio club, pero no pudimos encontrar el color y el diseño adecuados. Mi esposa, que es la directora creativa de Capelli Sport, me dijo: '¿Por qué no diseñamos algunos modelos y los fabricamos en nuestra propia fábrica?'", recordó George Altirs, fundador y director ejecutivo de Capelli Sport.
Desde entonces, la empresa de Nueva York, en lugar de competir directamente con Adidas o Nike por los contratos de las selecciones más populares apuesta por clubes y federaciones con menor presencia internacional, ofreciendo uniformes personalizados y una atención más cercana que la de los grandes fabricantes.
La estrategia permitió a la empresa crecer de forma gradual. Actualmente viste a más de 400,000 deportistas juveniles, suministra uniformes a más de 100 equipos profesionales y emplea alrededor de 3,000 personas, entre oficinas corporativas y fábricas propias en Asia.
"Nike es un gigante. Adidas es un gigante, pero hay espacio para empresas que puedan atender a socios que suelen ser ignorados o desatendidos por esas marcas", explicó George Altirs para Inc.
La apuesta por Cabo Verde
La relación entre Capelli Sport y la Federación de Futbol de Cabo Verde comenzó años antes del Mundial 2026. La marca asumió el reto de construir una identidad propia para una selección que nunca había disputado una Copa del Mundo.
El diseño del uniforme tomó inspiración del océano Atlántico y del apodo del equipo, los Blue Sharks (Tiburones Azules). A diferencia de otros fabricantes que reutilizan plantillas para varias selecciones, Capelli desarrolló un diseño exclusivo que buscaba representar la identidad del país africano.
La apuesta parecía modesta; sin embargo, todo cambió cuando Cabo Verde sorprendió al mundo con su histórica actuación en el torneo.
Primero empató 0-0 con España y después llevó a Argentina hasta el tiempo extra en los octavos de final, donde destacó la participación del portero Vozinha, metió en aprietos en varias ocasiones a Lionel Messi. En cuestión de días, la selección africana pasó de ser una desconocida a convertirse en una de las revelaciones del Mundial.
Cabo Verde
El Mundial disparó las ventas
El éxito deportivo también impulsó la demanda del uniforme. La empresa comenzó a recibir pedidos de la playera de Cabo Verde desde Estados Unidos, México, Brasil, Australia y distintos países europeos, impulsada por aficionados que querían conservar un recuerdo de una de las historias más inesperadas del torneo.
“Es indescriptible. Es una locura”, detalló George Altirs.
Destacó que a nivel corporativo 100 de los 500 empleados trabajaron en la confección los uniformes de Cabo Verde.
Una estrategia distinta a la de las grandes marcas
El mercado de uniformes para selecciones nacionales está dominado por un puñado de fabricantes globales. Adidas viste a potencias como Argentina, España y Alemania; Nike hace lo propio con Brasil, Francia y otras selecciones históricas, mientras Puma mantiene presencia con varios equipos nacionales. Frente a ellos, Capelli Sport es un jugador pequeño.
Precisamente por ello, la empresa decidió no competir por los contratos más costosos y prefirió buscar oportunidades donde las grandes marcas no estaban poniendo atención y construyó relaciones de largo plazo con federaciones emergentes.
La estrategia terminó convirtiéndose en una ventaja competitiva. Cuando Cabo Verde captó la atención del mundo, Capelli Sport también lo hizo.