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Bancarizar a pymes, el gran desafío
En 6 años, el monto de créditos otorgados a este sector creció 150%
En 6 años, el monto de créditos otorgados a este sector creció 150%
Sí existe avance en el flujo de financiamiento de la banca comercial hacia las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), ya que, del 2006 al 2011 el número de empresas financiadas por la banca comercial pasó de 121,000 a 563,000, y en cuyo crecimiento ha jugado un papel importante el sistema de garantías del gobierno federal.
No obstante que el crecimiento del crédito otorgado en cinco años pasó de 59,000 millones de pesos a 145,000 millones, casi 150%, según datos aportados por Roberto Galarza Sacramento, coordinador del Comité de Pymes de la Asociación de Bancos de México (ABM), el porcentaje de crédito otorgado aún es mínimo, si se considera que este tipo de empresas representa casi a las 5 millones que existen en el país, precisó Héctor Valencia, especialista de la Escuela Bancaria y Comercial (EBC).
Si bien en tal tendencia de crecimiento del financiamiento a las mipymes participan 20 bancos, tuvimos acceso a la información de dos de ellos, HSBC y Bancomer, con los que se constata que sí fluye y crece el financiamiento a este sector empresarial.
Al respecto, Rafael Frías, director Pyme de Bancomer, dijo que desde el 2006 al 2011 el financiamiento creció de 50,000 a 110,000 micro y pequeños negocios, en tanto que los créditos pasaron de 5,700 a 29,000 millones de pesos en el mismo periodo.
Xóchitl Martínez, directora Pyme de HSBC, explicó que en los últimos cinco años han financiado a casi 60,000 pymes con 25,000 millones de pesos, un financiamiento que se intensificó a partir del 2010 mediante una estrategia de lealtad entre sus clientes tradicionales.
Obstáculos para acceder
Héctor Valencia reconoció los avances en el financiamiento a las mipymes, pero dijo que ante el universo de microempresas que existe en nuestro país aún falta mucho por hacer para que el crédito bancario comercial fluya a un mayor número de ellas, como la superación de la improvisación administrativa de la que es presa, además de que se limita a defenderse del fisco. Que sea administrada por el dueño es otra debilidad, pues no reúne los requisitos contables para ser considerada sujeta de crédito.
Recomendó a la banca comercial centrarse en la capacidad de pago de las microempresas y no en las garantías, porque carecen de mobiliario, además de que su información financiera dista mucho de ser confiable.
Rechazó, por inadecuada, la metodología que la banca comercial utiliza para evaluar a las microempresas, pues no tienen las mismas condiciones que las medianas o grandes firmas.
Las garantías
¿Pero qué detona el financiamiento de la banca a las mipymes? Roberto Galarza advierte que mucho es obra del gobierno federal, el que a través de los fondos creados por la Secretaría de Economía (SE), de Nacional Financiera (Nafin) y de Bancomext, a los que se suma la banca comercial, garantiza un cierto porcentaje por cada peso que la banca financie a las mipymes. “Un esquema crediticio que ofrece más de 50 opciones de financiamiento y que funciona de manera eficiente”, precisó.
Sin duda, las garantías han generado confianza e impulsado a la creación de modelos crediticios especializados para la atención de este sector de empresas, que se evidencia con una fuerza de ventas en mipymes, además de que ha reducido los tiempos de respuesta para el otorgamiento de un crédito y flexibilizar el acceso a él.
BBVA Bancomer, por ejemplo, ha creado dos áreas de negocio para la atención de los micro y pequeños negocios y otra, para los medianos. Asimismo, el banco HSBC concentra el financiamiento en dos grupos de sus clientes con base en las ventas: de 0 a 40 millones de pesos y de 40 millones de pesos a 250 millones de pesos.
En suma, existe ya un modelo crediticio que incluye garantías, flexibilidad bancaria y educación financiera para las mipymes, en el que la divisa es la que aflora la cultura financiera de pago del crédito.
Testimonios
Giovanni Maqueda, emprendedor incubado por el Tec de Monterrey en Pachuca, Hidalgo. Escogió a BBVA Bancomer para que financiara su clínica dental, pues le descubrió una virtud: posee el mayor número de tarjetas. Sin demoras obtuvo un financiamiento para capital de trabajo y compra de equipo mobiliario. Le prestaron a una tasa de 12% anual.
Nacido en Chiapas, Mauricio Pariente inició su negocio en el 2003 con recursos propios, pero con la asesoría de Endeavor encontró las bases para expandirlo. Sabe que un historial limpio en el Buró de Crédito abre el acceso a la banca comercial. Hoy posee créditos de Banorte, Inbursa y del Banco del Bajío, con los que impulsa a su compañía atunera.
Alejandro Razo, un microempresario del sector metalmecánico, que factura 1 millón de pesos al mes, sabe que los créditos le ayudan al crecimiento de su negocio, al incremento de las ventas, a la compra oportuna de la materia prima, pero también a llevar una disciplina administrativa.
El crédito no se hizo para el michoacano Igor Jiménez, dueño de Snel Graphic, pues ha incubado con el Tec de Monterrey, tocado las puertas de la banca, de instituciones gubernamentales, cumplido con los requisitos que le exigen, y siempre ha sido rechazado como sujeto de crédito.