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Economía

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Las minutas del BCE muestran una creciente preocupación por la inflación

Si las expectativas de inflación a largo plazo empiecen a aumentar, el BCE podría verse presionado para actuar.

REUTERS/Ralph Orlowski/File PhotoRalph Orlowski

Los responsables políticos del Banco Central Europeo (BCE) esperaban que la inflación cayera aún más por debajo del objetivo antes de que el conflicto en Oriente Medio provocara un fuerte aumento de los precios del petróleo esta semana, según se desprende de las actas de su reunión del 4 y 5 de febrero, publicadas ayer 05 de marzo.

El BCE mantuvo las tasas sin cambios en la reunión y se mostró optimista sobre las perspectivas, incluida la persistente fortaleza del euro frente al dólar, lo que refuerza las apuestas de que no habrá cambios en la política monetaria durante algún tiempo.

“Es probable que la inflación a corto plazo caiga aún más por debajo del objetivo de lo previsto anteriormente”, afirmó el BCE. “Sin embargo, se advirtió que no se deben sacar conclusiones definitivas a partir de este único dato, especialmente teniendo en cuenta la reciente volatilidad de los precios de la energía”.

Las perspectivas han cambiado sustancialmente esta semana ante el aumento de los precios de la energía, un factor importante tanto para el crecimiento como para los precios, ya que la zona euro es uno de los mayores importadores de energía del mundo. Los inversionistas ven ahora posibilidades de que el BCE suba las tasas de interés en diciembre.

El aumento de más de 20% en los precios del petróleo esta semana impulsará la inflación, al menos a corto plazo, y varios responsables políticos ya han advertido que, si no se resuelve rápidamente el conflicto, podría producirse un impacto a largo plazo en los precios al consumo.

Sin embargo, el encarecimiento de la energía lastra aún más el crecimiento, lo que tiende a frenar el aumento de los precios y deja a los responsables políticos ante un dilema.

La política monetaria no es eficaz contra las alzas de precios a corto plazo, por lo que el aumento de tasas solo tiene sentido si el BCE cree que el rápido crecimiento de los precios se consolidará.

“El BCE se encontraba actualmente en una buena posición desde el punto de vista de la política monetaria, pero esto no significaba que su postura debiera considerarse estática”, afirmó el BCE.

Dado que se preveía que la inflación se situaría por debajo del objetivo de 2.0% del BCE tanto este año como el próximo, el banco cuenta con un margen antes de que cualquier alza de precios provocado por la energía obligue a subir los réditos.

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