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Economía

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El BCE necesita más datos antes de sacar conclusiones sobre la política monetaria

El alza de los precios de la energía también lastra la renta disponible, lo que limita la capacidad de las empresas para subir los precios.

Las repercusiones económicas de la guerra en Irán aún no han alcanzado los niveles previstos en el escenario adverso del Banco Central Europeo (BCE), y el banco necesita más información antes de extraer conclusiones firmes en materia de política monetaria, dijo ayer la presidenta del BCE, Christine Lagarde.

Los precios de la energía se dispararon el mes pasado como consecuencia de la guerra, pero los responsables políticos afirman hasta ahora que no disponen de pruebas fehacientes de que esto esté provocando efectos de segunda ronda sobre los precios.

Las declaraciones de Lagarde, realizadas menos de dos semanas antes de la reunión sobre política monetaria del 30 de abril, probablemente reforzarán las expectativas del mercado de que, aunque pueda ser necesario un incremento de réditos, abril es demasiado pronto para dar ese paso.

“Hasta ahora, no hemos visto que los precios de la energía suban lo suficiente como para empujarnos directamente hacia nuestro escenario adverso”, afirmó Lagarde en un discurso pronunciado en Berlín.

“Esta incertidumbre sobre la duración de la crisis y el alcance de su repercusión aboga por recabar más información antes de extraer conclusiones firmes para nuestra política monetaria”.

Si bien los precios al contado y de futuros del petróleo se sitúan por encima de lo que el banco había previsto en sus proyecciones, los precios del gas natural están por debajo, en parte porque algunos compradores asiáticos de gas están pasando al carbón, añadió Lagarde.

El BCE se enfrenta ahora a dos fuerzas opuestas. Las empresas y los hogares recuerdan bien la crisis inflacionaria del 2022, por lo que podrían empezar a ajustar sus demandas salariales y de precios más rápidamente.

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