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Académicos dudan que se cumplan expectativas de derrama económica
La pregunta que debe hacerse es si los beneficios económicos que se tengan por el Mundial van a superar a los costos por realizarlo.
A unos días de que inicie la Copa Mundial de la FIFA 2026, en México el riesgo no es solo que la selección nacional quede fuera del torneo en la primera o segunda ronda, sino que el evento no cumpla con las expectativas económicas generadas en los últimos meses, expuso el investigador de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, César Velázquez Guadarrama.
Durante una mesa de análisis en línea denominada “México 2026. ¿Estamos listos para el Mundial?”, el profesor comentó que algunos cálculos señalan que la derrama económica será de entre 1,800 y 3,000 millones de dólares. Por su parte, la Secretaría de Turismo estima que será de más de 60,000 millones de pesos.
Destacó que esas estimaciones se fundamentan en que se tiene mayor inversión, tanto pública como privada; mayor flujo de turistas y porque aumenta el consumo.
Mencionó que un estudio de Deloitte refiere que habrá más de 100,000 empleos temporales y que se recibirán alrededor de 800,000 turistas.
Sin embargo, el especialista expuso que en ocasiones se suelen sobreestimar esas cifras. Por ello, consideró que la pregunta central es si los beneficios económicos que se tengan por el Mundial van a superar a los costos de su realización.
En su opinión, a la hora de hacerse las proyecciones de efectos económicos del Mundial se deben tomar en cuenta fenómenos como el denominado “efecto carnaval”, según el cual llegan más turistas, pero puede ocurrir que sean menos los captados a lo largo de todo el año.
Puso como ejemplo Londres, donde se estimó que los Juegos Olímpicos del 2012 atraerían a 590,000 turistas, pero en todo el año recibió 400,000 personas menos que un año habitual.
También debe ponerse atención en el llamado “efecto sustitución”, que ocurre cuando la gente gasta, en este caso en cosas relacionadas con el Mundial, pero deja de gastar en otras cosas.
Por otra parte, destacó que habrá perdedores y ganadores. Concretamente, los beneficios del Mundial serán mayores para la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, pero no tanto para otras ciudades.
Otro aspecto para considerar, según el experto, es el costo de oportunidad en el ejercicio de los recursos públicos. Es decir, para mejorar la imagen urbana y la movilidad, se deberá dejar de invertir en otras áreas.
Recordó que en Brasil, en el 2014, el gobierno invirtió más de 300 millones de dólares para construir el estadio de Manaos en una ciudad donde no había ni equipo de futbol de primera división.
Por su parte, la coordinadora de la licenciatura en arquitectura de esa universidad, Jimena de Gortari Ludlow, señaló que el Mundial no debe evaluarse solamente por su capacidad de organización, sino por la calidad de su legado en infraestructura y obra pública.
El gobierno de la Ciudad de México ha anunciado obras por más de 23,000 millones de pesos y decenas de proyectos asociados.
Al respecto manifestó que la pregunta no es cuánto se invirtió, sino si esos cinco partidos que se celebrarán en la capital del país, servirán para acelerar transformaciones que la ciudad necesitaba desde hace décadas.
En ese sentido, enfatizó que existe una gran diferencia entre infraestructura de visibilidad e infraestructura de bienestar.
La infraestructura que se ha mostrado, refirió, es la que existe para el momento en que el mundo nos está mirando. En cambio, la infraestructura del bienestar es la que permanece durante varios años y eleva la calidad de vida de las personas.