Buscar
Economía

Lectura 3:00 min

¿Cuál es el estado de la economía británica en la víspera del Brexit?

En el 2019, el crecimiento podría haber caído a 1.3%; para este año el banco central ajustó su expectativa a 0.8 desde 1.2%.

Tres años y medio después de la decisión británica de abandonar la Unión Europea, el Reino Unido experimenta una situación económica paradójica: cayeron las inversiones y el crecimiento es lento, pero su desempleo se encuentra en un mínimo histórico.

¿Cuánto costó el Brexit hasta ahora? Es difícil dar una respuesta precisa a esta pregunta, pero se han observado algunas tendencias claras, entre ellas una caída de las inversiones, con un año 2018 particularmente malo.

Por otra parte, el crecimiento se redujo de 1.8% en el 2017 a 1.4% en el 2018, según la Oficina de Estadísticas Nacionales.

Para el 2019, el crecimiento podría haber caído a 1.3%, el ritmo de expansión más lento desde el 2009, según las estimaciones de los economistas compiladas por el Tesoro. Sin embargo, la situación no es totalmente sombría.

En primer lugar, el Reino Unido no es el único país con lento crecimiento, en un contexto mundial dominado por la incertidumbre y las tensiones comerciales. La Comisión Europea prevé que el crecimiento de la zona euro se reduzca a 1.1% en el 2019.

En segundo lugar, el mercado laboral del Reino Unido muestra una salud de hierro, con un desempleo de 3.8%, el más bajo en 45 años, y una tasa de empleo nunca antes vista, de 76.3% en el periodo de tres meses que terminó a finales de noviembre.

Los salarios siguen creciendo más rápidamente que los precios (3.2% interanual con una inflación en torno a 1.5%), aunque no han vuelto a los niveles anteriores a la crisis financiera del 2008 y las desigualdades siguen siendo flagrantes.

¿Hay un efecto Boris Johnson?

La aplastante victoria de Boris Johnson en las elecciones legislativas de diciembre, y la claridad que aporta a la situación tras meses de aplazamientos podrían tener un efecto positivo en la economía, según varios indicadores.

La primera estimación de los índices que miden el crecimiento de la actividad señaló la semana pasada un repunte de la economía a un nivel que no se veía desde septiembre del 2018, tras cinco meses de descenso.

Además, una encuesta publicada por la principal patronal británica, CBI, mostró un claro repunte del optimismo entre los empresarios del sector manufacturero.

La confianza aumentó a 23% en el periodo de tres meses que termina en enero, algo que no ocurría desde el 2014. Nunca se había observado tal amplitud entre dos encuestas desde la creación de este estudio en 1958.

En otro signo de mejora poselectoral, los precios de las propiedades inmobiliarias en Londres, que habían estado de capa caída durante meses, repuntaron considerablemente en enero, según la página web de anuncios Rightmove.

El primer ministro también prometió poner fin a la austeridad y anunció un aumento de 6.2% del salario mínimo el 1 de abril para los empleados mayores de 25 años. Es probable que esta medida estimule el consumo.

¿Qué se puede esperar para el 2020?

Una vez que el Brexit entre en vigor el viernes por la noche, quedarán muchas cuestiones sin resolver, incluidas las futuras relaciones comerciales entre el Reino Unido y la Unión Europea, y las negociaciones de un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos.

Por lo tanto, es probable que el periodo de incertidumbre se prolongue por lo menos unos meses, con las consiguientes consecuencias económicas negativas.

Ayer el Banco de Inglaterra ajustó su estimación de crecimiento a 0.8% desde 1.2% a causa de una débil productividad. Para el 2021, la previsión es ahora de 1.4% desde 1.7% que se esperaba en noviembre.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas