Buscar
vEconoHábitat

Lectura 3:00 min

Vivienda precaria profundiza desigualdad en salud y educación de familias

Cambiar un piso de tierra por concreto reduce hasta 49% las diarreas en niños y disminuye 15% el ausentismo escolar

Foto: EE Archivo.

El rezago de vivienda en México tiene implicaciones profundas que afectan la calidad de vida de la población, ya que si bien, contar con una casa adecuada es un derecho, para millones de personas representa un objetivo difícil de alcanzar, con consecuencias en salud, educación y estabilidad económica.

En su último reporte de Rezago Habitacional Ampliado, la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), dio a conocer que, hasta el 2024, 21.9% de las viviendas en el país presentó altos niveles de precariedad por hacinamiento, construcción con materiales inadecuados o no contar con baño.

Una de las características del ecosistema habitacional en México es la autoproducción. Sin embargo, la organización Hábitat para la Humanidad México (HPHM) indicó que una familia puede tardar entre 15 y 20 años en consolidar su vivienda por medio de este esquema, lo que retrasa el acceso a condiciones adecuadas de habitabilidad.

“La vivienda tiene profundas conexiones con el mejoramiento en la salud, la educación, la estabilidad y la prosperidad de las personas, especialmente para las infancias. Cuando una familia tiene acceso a una vivienda segura y asequible, conforme a los criterios de la ONU, su vida entera mejora”, comentó Lacmi Rodríguez, directora ejecutiva nacional de HPHM.

Un estudio de la Universidad de Berkeley respalda esta relación entre vivienda y bienestar. Cambiar un piso de tierra por uno de concreto reduce hasta 49% las diarreas en niños y disminuye hasta 15% el ausentismo escolar.

Vivienda en el centro de la agenda

El esquema de autoproducción no solo implica plazos extendidos, también representa mayores costos. HPHM identificó que los gastos directos e indirectos derivados de procesos ineficientes pueden elevar el costo total hasta 50 por ciento.

En este contexto, Rodríguez consideró relevante que el gobierno federal haya colocado la vivienda en el centro de su estrategia, aunque subrayó la importancia de garantizar transparencia del Programa de Vivienda para el Bienestar y reforzar la mejora de hogares precarios.

“Es un gran acierto el reconocimiento de la vivienda como un derecho humano. Pero, no podemos dejar de lado que los datos hablan por sí mismos: la mayoría de las personas en rezago habitacional tienen vivienda, pero en condiciones inadecuadas. Es ahí donde podemos trabajar mucho”, recalcó la directora de HPHM.

“Abramos la puerta”

En el marco de su 50 aniversario, Hábitat para la Humanidad llevará a cabo “Abramos la puerta”, una intervención urbana para dar visibilidad al rezago habitacional. La muestra integra 10 puertas intervenidas por artistas plásticos. Se presentará el 2 y 3 de mayo frente a la Estela de Luz de la Ciudad de México.

“Para mí, tener un lugar seguro donde vivir es un derecho fundamental y aun así sigue siendo un privilegio profundo. Un hogar es mucho más que una estructura,
es nuestro santuario personal”, expresó César Ruiz Canseco, artista oaxaqueño cuyo trabajo será parte de la exposición. 

Desde 1989, la organización ha tenido impacto en cerca de 1.5 millones de personas con soluciones de vivienda, acceso al agua, saneamiento y acceso a financiamiento.

Además de la capital mexicana, la exhibición se presentará en ciudades como Nueva York, Washington D.C., Orlando, Atlanta, Houston, Los Ángeles, Oakland, Chicago y Londres, con el objetivo de ampliar la conversación global sobre el rezago de vivienda.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas