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América resultó más grande
Águilas superó 2-0 a Guadalajara. El equipo de Miguel Herrera es tercero general y el conjunto del Rebaño sigue fuera de la zona de calificación.
Guadalajara, Jalisco. Miguel Herrera y Santiago Baños, técnico y asistente de América, respectivamente, se fundieron en un abrazo al mismo tiempo que en la cancha sus dirigidos buscaban a Raúl Jiménez, héroe del Clásico que terminó 2-0 en favor de Águilas, equipo que aprovechó las lesiones de su adversario y la mala noche de José Alfredo Peñaloza, silbante que se fue en medio de un sonoro abucheo al vestuario.
Al mismo tiempo que los amarillos hacían una fiesta en la cancha de su más odiado rival, Benjamín Galindo, entrenador de Chivas, abandonó el campo lleno de frustración, impotencia, buscando respuestas a las tres lesiones que lo obligaron a agotar sus cambios antes de la hora de partido, (las primeras dos de ellas antes de los 25 minutos).
Galindo tuvo que intercambiar sus miradas entre su banquillo, con Jorge Enríquez, Héctor Reynoso y Marco Fabián, lesionados prematuramente, y con José Alfredo Peñaloza, a quien le buscó la mirada, queriéndoselo comer vivo por haberlo dejado con 10 jugadores desde la primera etapa, tras apresuradas decisiones que mandaron a Sergio Pérez al vestidor por acumulación de tarjetas.
El entrenador rojiblanco no perdió la categoría a pesar de caer en el duelo que en el calendario está prohibido ser el derrotado, de la mala noche en el tema de las lesiones, y de la pésima actuación del silbante, a quien se le fue el partido de las manos en los primeros 45 minutos en los que se equivocó al echar a Pérez, y más tarde al querer compensar su decisión inventándose otras preventivas. En total lanzó siete amonestaciones y una expulsión.
Apenas dejó la cancha Galindo, las miradas se fueron con Raúl Jiménez, juvenil atacante de América que apareció en el momento justo para vestirse de héroe con dos secos y certeros frentazos que terminaron en las redes del marco defendido por Luis Michel.
La noche mágica del canterano azulcrema inició al 52, instante en el que Juan Carlos Medina cobró un tiro de esquina que ganó el 9 americanista por alto para estrenarse en los clásicos, silenciar a la mayoría rojiblanca en las tribunas y encaminar a su afición a una importante victoria.
Y Jiménez redondeó su actuación a 15 minutos del final, de nueva cuenta con un cabezazo, ahora tras un desborde y servicio medido de Rubens Sambueza, quien había ingresado de relevo. Raúl conectó la pelota, Michel intentó desviar pero el manotazo no fue suficiente ante la potencia del remate. Ahí, con el guardameta tendido en el césped, sólo había tiempo para festejos amarillos, siendo el joven delantero el receptor de todos los abrazos.
Si bien Raúl ya había tenido suficiente con su doblete y el reconocimiento de sus compañeros y cuerpo técnico, cerca del final fue relevado para que la mitad del estadio lo ovacionara, y finalmente irse al vestuario al final del compromiso en medio de un sinfín de flashazos al mismo tiempo que Benjamín Galindo se dirigía al túnel aún sin comprender de que manera pudo perder a tres hombres por lesión y a uno más por una fatal noche del silbante.
TIGRES TOMA LA PUNTA; PUEBLA SE MANTIENE EN TEMAS DE DESCENSO
Puebla se desmorona y también se suma a los candidatos al descenso tras perder por 1-2 ante Tigres de la UANL, que se mantiene como superlíder e invicto tras 12 jornadas del Torneo Clausura 2013 de la Liga MX.
El español Luis García abrió el marcador al minuto 32, el estadounidense DaMarcus Beasley igualó para La Franja al 58 y Alan Pulido puso números definitivos al 86, lo que permitió al cuadro felino seguir en la competencia sin conocer la derrota.
Ahora el mayor problema de Puebla es ubicarse en el lugar 15 de la tabla de porcentaje, apenas siete puntos por encima del sotanero Querétaro.