Hubo un tiempo en que el destino de viaje determinaba las fotos. Ahora, dicen los expertos, las fotos determinan cada vez más el destino de viaje.

Esto se debe a que Instagram se ha convertido en la plataforma para “alardear” los viajes de una mayoría de jóvenes que publican atractivas imágenes de lugares exóticos que visitan.

Ganar suficientes seguidores les permite a los jóvenes sentir que obtienen el estado de influencer. Ese objetivo puede explicar, en parte, por qué encuestas de todo el mundo muestran que un número significativo de millennials pasan varias horas al día en sus teléfonos inteligentes mientras viajan.

Un reciente estudio que publica el periódico The Independent indica que 40.1% de los británicos encuestados entre 18 y 33 años se van de viaje en función de cómo quedarán sus fotos en Instagram.

A los millennials les preocupa qué imagen o estatus reglejan en sus redes sociales, tanto que han decidido descartar las antiguas y clásicas variables para escoger un viaje (¿clima? ¿ciudad o naturaleza? ¿playa o montaña?) y descartar destinos según lo instagrameable que sea el lugar. Sí, los likes cotizan al alza y es mercancía valiosa hasta en las supuestas estancias de desconexión vacacional. Parece que importa más quién y cómo lo vea, que la propia experiencia del viaje en sí.

El estudio, realizado por Schofields Insurance, preguntó a un millar de británicos adultos qué era lo más importante cuando escogían su destino y “según lo instagrameable que sean las vacaciones” fue la motivación más señalada.

El estudio certifica lo que otras investigaciones han revelado. En octubre del año pasado, Lonely Planet publicó un estudio similar de una agencia de Los Ángeles, Blitz, que venía a reafirmar básicamente lo mismo: los jóvenes deciden sus destinos de viaje en función de otras fotos que hayan visto en sus redes sociales.

El estudio contenía frases como ésta: “Cuando los turistas quieren componer la selfie vacacional perfecta, están creando más que envidia sobre el viaje, están creando copycats (imitadores). Nuestro estudio revela que 84% de los millennials planea sus vacaciones basándose en las que han visto de otras personas en sus actualizaciones de las redes sociales”.

Porque la moda no es la única en afiliarse con influencers para promocionar sus marcas, desde hace algún tiempo, hoteles, restaurantes y agencias de turismo están haciendo lo propio para promocionar sus productos. Según las encuestas, funciona.

Vacation Envy

“Instagrameable realmente significa, ‘¿estoy tomando una foto de algo de lo que quiero que alguien, francamente, sienta envidia?’ Aquí lo llamamos ‘farol de viaje’”, dijo Jennifer Dohm, de Hotels.com, con sede en Dallas, a la afiliada de ABC, WFAA .

“Una encuesta que hicimos recientemente muestra que casi un tercio de los millennials en Estados Unidos afirma que, mientras viajan, están al pendiente de la cantidad de “me gusta” que reciben en su foto de Instagram”, agregó.

El medio noticioso informó que CheapCaribbean.com vendió un paquete a Bermuda con el que emparejó a viajeros y expertos en redes sociales que brindaron asesoramiento sobre cómo utilizar su Instagram.

 

El nombre del paquete: Vacation Envy.

 

“Los ayudamos a editar sus imágenes, qué filtros ponerles y les mostramos cómo elegir la mejor iluminación para que tuvieran unas vacaciones realmente dignas de elogio, que es lo que mucha gente realmente está buscando”, dijo a WFAA Mike Lowery, director de marketing de CheapCaribbean.com.

Para algunos usuarios, los filtros de Instagram ya están pasados de moda. Ahora, señaló Llach, las personas están empezando a cambiar los filtros convencionales y las aplicaciones de edición en sus teléfonos por inteligencia artificial.