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Ciberataques tienen un impacto financiero de 82 millones de pesos en América Latina
Cada filtración costó en promedio 82 millones de pesos a las empresas de América Latina, comprometió 40,300 registros y tardó 328 días en ser controlada.

Foto: Shutterstock
Las empresas de América Latina enfrentaron un costo promedio de 82 millones de pesos por cada filtración de datos ocurrida entre marzo de 2025 y febrero de 2026, la cifra más elevada de los últimos siete años y casi 4 millones de pesos superior a la registrada en el periodo anterior, de acuerdo con el informe Cost of a Data Breach 2026 de IBM.
El incidente promedio comprometió 40,300 registros y necesitó 328 días para ser identificado y contenido. La investigación regional comprende 28 organizaciones de México, Argentina, Chile y Colombia que sufrieron una filtración durante el periodo analizado.
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El costo regional alcanzó 4.65 millones de dólares, frente a 3.81 millones del estudio publicado en 2025. América Latina tuvo el sexto costo promedio más alto entre las 16 regiones y países incluidos en la investigación, después de Estados Unidos, Medio Oriente, Benelux, Canadá y Alemania. El promedio mundial aumentó 12% y llegó a un récord de 4.99 millones de dólares.
IBM calcula el impacto a partir de los gastos relacionados con la detección del incidente, la investigación interna, la interrupción de las operaciones, la recuperación de los sistemas y la pérdida de clientes. A escala global, la detección, el escalamiento y la pérdida de negocio concentraron 63% del costo total de las filtraciones.
Sectores más costosos
La energía fue la industria latinoamericana con el mayor impacto financiero, con un promedio de 90.25 millones de pesos por incidente. Las compañías tecnológicas registraron 90 millones y las industriales alcanzaron 89.5 millones. Los tres sectores quedaron por encima de la media regional debido al costo de mantener suspendidos procesos productivos o servicios digitales mientras se investiga el ataque y se recuperan los sistemas.
IBM estimó que la falta de talento en ciberseguridad agregó 2.4 millones de pesos al costo promedio de un incidente en América Latina. Una cadena de suministro comprometida añadió 3 millones y la administración inadecuada de contraseñas, secretos digitales y claves criptográficas incorporó otros 2.2 millones.
La presión sobre el personal coincide con una brecha laboral que ya afecta a los principales mercados de la región. México necesita alrededor de 83,000 especialistas y dispone de cerca de 6,000 profesionales con preparación específica, de acuerdo con datos de Select y IQSec. Chile enfrenta una carencia cercana a 28,000 trabajadores, mientras las empresas latinoamericanas compiten con empleadores estadounidenses que contratan personal a distancia y pagan salarios en dólares.
IA en ambos lados
La inteligencia artificial apareció en ambos lados de los incidentes de ciberseguridad. Cerca de 19% de los ataques maliciosos registrados en América Latina fue generado o habilitado mediante IA. Los casos incluyeron suplantaciones de identidad con imágenes, audio o video sintético y programas maliciosos modificados mediante modelos generativos. El uso de estas herramientas permite automatizar partes del ataque y reducir el tiempo necesario para operar contra numerosas organizaciones.
Las empresas que incorporaron ampliamente IA y automatización en sus operaciones de seguridad reportaron un costo promedio de 71.2 millones de pesos por filtración. Las organizaciones que carecían de estas capacidades alcanzaron 99.4 millones. La diferencia fue de 28.2 millones de pesos por incidente.
La automatización tuvo su mayor efecto durante la contención. Las organizaciones con uso activo de estas herramientas tardaron 67 días en detener una filtración después de identificarla, frente a 99 días entre las compañías que no las utilizaban. La etapa de identificación mostró una diferencia menor, con 258 días para el primer grupo y 251 para el segundo.
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El despliegue de IA también amplía la superficie que las empresas deben vigilar. Apenas 20% de las organizaciones mexicanas consultadas en otro estudio de IBM conocía con precisión qué capacidades de IA utilizaba y dónde operaban dentro de su infraestructura. Solo 13% mantenía un inventario de esos sistemas, lo que dificulta conocer sus permisos, las bases de datos que consultan y los proveedores de los que dependen.
Inversión
El cifrado permanece como otra deficiencia de la ciberseguridad de las empresas. Únicamente 31% de las organizaciones latinoamericanas afectadas había cifrado la información sensible tanto durante su almacenamiento como durante su transferencia. El 52% carecía de protección en ambos entornos al momento del incidente, lo que permitió que los atacantes accedieran directamente a la información comprometida.
Después de sufrir una filtración, 64% de las organizaciones de la región planea aumentar su inversión en seguridad. El 60% destinará recursos a herramientas para proteger y gobernar sistemas de IA, mientras 52% reforzará la gestión de activos criptográficos. Las soluciones de identidad y control de accesos aparecen entre las siguientes prioridades, con 47% de las respuestas.
El informe global estudió 602 organizaciones de 17 industrias y entrevistó a 3,558 directivos y responsables de tecnología, finanzas y seguridad. Los incidentes analizados comprometieron entre 2,590 y 115,380 registros. La investigación fue realizada por el Instituto Ponemon y patrocinada, analizada y publicada por IBM.
rodrigo.riquelme@eleconomista.mx




