La actualización de un teléfono inteligente se ha vuelto bastante rutinaria; tanto que parece que los consumidores a menudo lo hacen simplemente por costumbre; sin embargo, es muy costosa.

Los consumidores estadounidenses pagan más de 11,000 millones de dólares por año para poseer un nuevo teléfono celular. Gran parte de este costo aparece oculto en los contratos que se firman con el proveedor de servicio.

El PuzzlePhone, (teléfono móvil modular) desarrollado por la finlandesa Circular Devices, propone una serie de conceptos audaces que promete convertirse en una alternativa legítima a este ciclo vicioso de derroche. Similar al ampliamente publicitado Proyecto Ara, de Google, está diseñado para permitir que algunas de sus partes sean intercambiables.

Por ejemplo, es fácil colocarle una nueva batería, y en caso de rotura de la pantalla, se pueden evitar reparaciones costosas con un simple y económico cambio. Pero lo más atractivo de este teléfono será que soporte la prueba de durabilidad funcional.

Un teléfono inteligente con piezas modulares tiene ahora mucho sentido, porque muchas de las funciones básicas ya están resueltas , dice el cofundador de Circular Devices, Alejandro Santacreu.

Las pantallas son ya lo suficientemente buenas y lo mismo se aplica a los megapixeles que registra la función de cámara. Las mejoras que todavía se tienen que dar serán en la velocidad del procesador y la capacidad de la memoria .

El dispositivo que han diseñado es mucho más simple que la versión altamente personalizable de Google. Básicamente consta de tres componentes: el cerebro de los componentes informáticos; el corazón, con la batería, y la columna vertebral, que es la pantalla. Aunque esto limita que los usuarios puedan jugar con sus dispositivos, el enfoque deja de lado el reto de desacoplar otras diversas funciones, algo que el prototipo de Google sí incluye.

Lo que hace Google es más complicado porque dividen en opciones un sistema en el que 80% de su funcionalidad está contenido en un solo chip , explica Santacreu. Claro, a los fanáticos de la tecnología y a los desarrolladores que buscan nuevas funciones les encanta, pero no es lo que un usuario suele necesitar a diario (...) Nadie se despierta por la mañana y piensa ‘necesito un Bluetooth más rápido’ , añade.

En cierta forma sorprende que las compañías de telefonía móvil han mostrado poco interés en poner a prueba los diseños de equipos modulares. Además de que estos equipos pueden ser atractivos para los usuarios cansados de gastar en mejoras, el enfoque también puede eliminar ineficiencias costosas.

Santacreu pone como ejemplo la engorrosa integración personalizada de firmware para cada nuevo modelo de Android, lo que los desarrolladores de procesos llaman recompilación. Mientras que hay sistemas operativos fácilmente instalables y transferibles en computadoras, como Windows, Android requiere hasta dos meses para su implementación en un nuevo equipo.

Un equipo modular, en el que la configuración de componentes es más o menos estandarizada, eliminaría gran parte de esta incomodidad, asegura.

"No buscamos convertirnos en los próximos Apple o Samsung, sino en promover que compañías independientes comiencen a producir y vender piezas para el PuzzlePhone , Alejandro Santacreu, cofundador de Circular Devices.

Para grandes productoras de smartphones, como Samsung y Apple, los ahorros potenciales que se podrían alcanzar con la introducción de una plataforma modular afectarían sus utilidades.

La modularidad, en esencia, abriría tecnologías patentadas para una mayor competencia de empresas externas, conocidas como fabricantes de equipos originales (OEM, por su sigla en inglés). Apple, en los últimos años, ha buscado desalentar la alteración de sus productos fuera de los puntos autorizados de venta.

Los procesadores y la memoria RAM en MacBooks, por ejemplo, se sueldan de forma que se impida a los usuarios que realicen sus propias modificaciones. Las baterías que deberían ser fácilmente remplazables, sólo pueden cambiarse en centros de reparación certificados y tiendas de la marca Apple.

IDEA CONVINCENTE

Santacreu cree que no se está lejos de que otros fabricantes terminen adaptando la modularidad en su oferta de equipos. Algunas personas no necesitan más potencia, pero a lo mejor una pantalla más grande. En lugar de pagar 600 dólares sólo invertirían 150 dólares, o 50 dólares en una nueva y más eficiente batería para usarla y utilizarla sin preocupaciones por un año , explica.

El objetivo principal de la modularidad es dar a las personas que utilizan estos servicios capacidad para que tomen este tipo de decisiones .

" Todo el mundo merece una mejor esperanza de vida en sus equipos tecnológicos que lo que ahora están recibiendo en la actualidad .

Otra ventaja de la modularidad es reducir la producción de residuos y la ineficiencia de los equipos. Su empresa tiene el propósito de proporcionar un ecosistema estandarizado, necesario para estimular la adopción generalizada de esta tecnología contra el remplazo periódico de equipos completos.

Los proveedores de servicio que adopten está visión tendrían la opción de pagar una cuota por recibir una certificación oficial o acceder a una actualización amplia, como la recompilación que requiere Android.

No buscamos convertirnos en los próximos Apple o Samsung, sino en promover que compañías independientes comiencen a producir y vender piezas para el PuzzlePhone, poniéndonos de acuerdo , asegura el empresario de origen finlandés.

¿Dónde encajamos nosotros? Estamos para brindar apoyo . Con un capital semilla que obtuvieron en septiembre pasado, Circular Devices se ha dedicado a diseñar un prototipo que esperaba lanzar comercialmente a finales de año.

No hay precio de venta sugerido del prototipo, pero Santacreu afirma que sería competitivo con los precios de otros teléfonos inteligentes en el mercado, si se logra hacer popular al teléfono modular.

Pero incluso si el dispositivo se vende a mayor precio que un teléfono inteligente convencional, los compradores pueden confiar en que ahorrarán dinero en el largo plazo, asegura.

Sabemos que nuestros diseños no durarán para siempre, pero estaríamos encantados de proporcionar algo que pueda ser funcional durante 5 o 10 años , sostiene el especialista

Santacreu. Todo el mundo merece una mejor esperanza de vida en sus equipos tecnológicos que lo que actualmente están recibiendo .