La compañía canadiense The Moment Factory crea experiencias inmersivas e interactivas que buscan conectar a las personas. En una época donde los visores de realidad virtual y las aplicaciones de realidad aumentada dominan las conversaciones, la firma co fundada por Sakchin Bessette quiere que las personas vuelvan a tener la misma conexión que cuando nuestros antepasados se sentaban junto al fuego y tenían experiencias comunales.

The Moment Factory ha trabajado con artistas de la talla de Madonna, Muse, Red Hot Chili Peppers, Arcade Fire y Nine Inch Nails. La firma también creó un espectáculo audiovisual en la basílica de Notre Dame y el puente Jacques Cartier, en Montreal, Canadá, y ha diseñado instalaciones para aeropuertos en Los Ángeles y Singapur. También han desarrollado experiencias audiovisuales en bosques canadienses y en otro tipo de espacios.

Bessette estuvo presente en la conferencia C2 Montreal, un evento que une la tecnología, el arte y la innovación dentro de un mismo techo y es un espacio que busca impulsar a la reflexión sobre cómo la tecnología trastoca nuestras vidas.

Aunque Bessette reconoce que es un acercamiento un tanto radical el no sumarse a las modas de la realidad virtual y la realidad aumentada, hay algo mucho más humano en su uso de la tecnología. El co fundador de The Moment Factory comparte la visión del músico estadounidense Trent Reznor —la cabeza creativa de Nine Inch Nails— en que la tecnología es simplemente una herramienta que ayuda a transmitir las ideas creativas y que son sólo un conducto para que ayudan a que la visión del artista se pueda traducir del papel al mundo real.

Pero “el proceso cambia cuando tienes que desarrollar un concierto de rock y cuando tienes que desarrollar un proyecto en un aeropuerto”, dijo Sakchin Bessette en entrevista. A pesar de que la compañía trabaja en distintas disciplinas, el canadiense reconoce que “ningún proyecto es sencillo”. “Trabajar con un grupo como Nine Inch Nails fue sumamente complejo para completar pero muy satisfactorio en el resultado”. La compañía ayudó a desarrollar la gira Lights In The Sky Tour del 2008, que integraba proyecciones, luz y pantallas interactivas que eran utilizadas como instrumentos por los músicos en el escenario.

El canadiense asegura que necesitamos tener más experiencias comunales que nos acerquen con el otro y que las podamos experimentar dentro de un mismo espacio. Bessette no quiere que los humanos nos aislemos más con visores de realidad virtual y experiencias diseñadas para una persona. El creativo de The Moment Factory considera que debemos reconectarnos con ciertos procesos de interacción humana.

La firma nació a finales de los años noventa cuando un grupo de aficionados a los raves empezaron a experimentar con luz y sonido para amenizar sus fiestas y de ahí encontraron que la tecnología era una herramienta con la que se pueden crear nuevas ilusiones con ayuda de la luz y el sonido.

Para Bessette, México es uno de los lugares en los que la compañía canadiense le gustaría incursionar. Aunque a la fecha no existen planes concretos para desarrollar proyectos, el co fundador de The Moment Factory cree que la cultura mexicana y su riqueza es un gran área potencial para desarrollar nuevas experiencias tanto en espacios naturales como en distintos espacios arquitectónicos.

antonio.becerril@eleconomista.mx