Hoy en día, con los acelerados cambios que la tecnología está provocando en todas nuestras actividades, algunos nos preguntamos: ¿cómo será dentro de 10 o 20 años Internet? ¿Qué nuevos usos le podremos dar? ¿Qué innovaciones podemos esperar en materia de aplicaciones y servicios? ¿Cuáles y cómo serán los dispositivos que utilizaremos para interconectarnos al Internet del futuro?

Para responder a esas preguntas, y buscando que las respuestas sean lo más asertivas posibles, evitando caer en predicciones que puedan estar lejos de una realidad objetiva, es muy importante analizar los avances actuales en la materia, así como tomar en cuenta la opinión de expertos como lo son Vinton G. Cerf y Robert E. Kahn, considerados padres del Internet y, con esta información, hacernos una idea de cómo y en qué puede transformarse en algunos años la red de redes.

Para ponernos en contexto, los expertos concuerdan en que hacer predicciones a más de 10 años es muy arriesgado; sin embargo, el avance tecnológico y la tendencia hacia una sociedad más digitalizada y conectada, están provocando una transformación acelerada del Internet, lo que a su vez genera que los servicios y aplicaciones soportados en esta red, progresivamente aceleren su innovación y desarrollo.

Si entendemos entonces el Internet del futuro como un término global aplicado para agrupar actividades políticas, regulatorias, socioeconómicas y tecnológicas enfocadas a fortalecer el desarrollo de su entorno, podemos pronosticar que el Internet pasará a ser un servicio básico como lo es hoy la electricidad, disponible para todos, y tendrá presencia en todas partes, es decir, una Internet ubicua.

El futuro del Internet estará íntimamente ligado con el futuro de la humanidad, por lo cual, los avances actuales relacionados con la industria 4.0, el big data, el cómputo en la nube y el Internet de las Cosas propiciarán un entorno de oportunidades de negocios donde cualquier nuevo dispositivo o tecnología lanzada al mercado, que cumpla con los protocolos y estándares establecidos, tendrá las capacidades para conectarse a la red, integrando servicios de aprendizaje automático que gestionen sistemas inteligentes que permitan a sus usuarios hacer uso inmediato de toda la información recopilada, utilizando ambientes de realidad aumentada o mixta, integrando herramientas diseñadas a la medida de cada usuario para la gestión de su privacidad, con tecnologías de autenticación y ciberseguridad muy sofisticadas.

El Internet del futuro buscará acabar con las fronteras en todos los aspectos, habilitando servicios de conexión con diversas tecnologías (fibra óptica, satelital y LiFi, entre otras) a velocidades muy superiores a las actualmente disponibles, permitiendo a toda persona y dispositivos enlazarse sin importar en qué lugar de la Tierra se encuentren.

Google ha definido siete puntos a considerar para el desarrollo del Internet del futuro: un Internet móvil que proporcione conexiones a cada vez más dispositivos; una red omnipresente donde todos los puntos del planeta tengan acceso; una navegación de alta velocidad con grandes anchos de banda; cómputo en la nube operando 24x7; iMarketing personalizado basado en perfiles inteligentes; disponibilidad en tiempo real de todos los servicios públicos y privados; y una evolución hacia las redes sociales inteligentes.

Los expertos señalan cinco retos principales que el Internet del futuro deberá afrontar:

  • Aumentar su capacidad de transporte, conectividad y ancho de banda;
  • Realizar acuerdos globales para la definición de políticas, aspectos técnicos y socioeconómicos que impacten directamente en su desarrollo;
  • Desarrollar nuevas arquitecturas de redes y modelos de referencia;
  • Implementar metodologías vanguardistas para la gestión de contenidos, sistemas de sociabilidad e integración de nuevos dispositivos móviles inteligentes y virtuales;
  • Y mejorar los niveles de gobernabilidad y ciberseguridad de la red.

El futuro del Internet no está escrito en piedra, ya que es flexible y dinámico. Todos participamos de alguna manera en su proceso de construcción, motivo por el cual su futuro se encuentra en constante evolución, generando nuevas oportunidades de negocios globales para toda empresa interesada en participar en su desarrollo.

*Unidad de Inteligencia de Negocios de ProMéxico.