En lo que va del 2018, la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Asofom) ha detectado que entre 10 y 12 de sus agremiados sufrió algún caso de suplantación de identidad, lo que supone un incremento considerable en la incidencia de este ciberdelito si se considera que en los más de 10 años de historia de la asociación se han presentado sólo 20 casos de este tipo.

De acuerdo con Adolfo González Olhovich, presidente de la Asofom, la suplantación de identidad es el ciberdelito que más afecta actualmente a las 171 sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes) agremiadas en la asociación, las cuales en su mayoría son Entidades No Reguladas.

En el caso de los intermediarios financieros, como las sofomes, la suplantación de identidad ocurre cuando una persona ajena a la institución financiera crea un sitio web similar al oficial, con lo que pueden ser alteradas formas de contacto, el nombre de los representantes de la sociedad y hasta los datos financieros de la misma. Esto permite a los ciberdelincuentes defraudar a clientes que creen que están accediendo a un sitio web legítimo.  

“En estos casos, el cliente es defraudado y a la institución financiera también se le violan derechos de propiedad intelectual, al copiar su logo y su sitio web”, dijo González Olhovich.

Para evitar ser defraudados, el presidente de la Asofom recomendó a los clientes de las sofomes que revisen si el intermediario financiero está registrado en Condusef, que se cercioren de que la información contenida en la página sí corresponde con la de la institución y que revisen otras fuentes de información  para verificar si efectivamente se trata del intermediario a quien buscan contactar.   

“La reputación de la institución, no sólo los recursos económicos, se ve muy afectada con este tipo de delito. Esto ya les pasó a todas las instituciones financieras y ahora está saltando con nosotros”, dijo. 

Establecen comité de ciberseguridad

Con el fin de combatir este tipo de ciberdelitos, la Asofom ha creado un comité de seguridad que se suma a otros esfuerzos que también incluyen la elaboración de una guía sobre usurpación de identidad, que es el tema que más les interesa.

“Debemos tener protocolos de cada uno de los ciberdelitos que se pueden cometer”, dijo González.

Además, la asociación firmó en abril pasado un acuerdo con Condusef sobre el robo de identidad de los intermediarios que se sumó a uno más que firmó, en noviembre pasado, con todo el financiero mexicano, incluida la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

“El acuerdo más importante que hemos firmado es con la Asociación Internacional de Investigadores de Crímenes Financieros (IAFCI), una asociación mundial que en México tiene un capítulo muy grande, pero muy efectivo, que sabe cuáles son las maromas que se dan en el tema de ciberseguridad en México”, dijo el presidente de la Asofom.

De acuerdo con Fernando Padilla, el comité de ciberseguridad de la Asofom servirá para coordinar e informar a todos sus agremiados sobre los incidentes que afecten a cada uno.

“La seguridad va a costar más que cualquier otra cosa, incluso más que las medidas en materia de prevención de lavado de dinero”, dijo González Olhovich.

En abril pasado, El Economista publicó que la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) había detectado 12 modalidades de fraude relacionadas al sector de las sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes) la mayoría de los cuales está vinculado con la suplantación y la usurpación de identidad.

 

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx