El presidente electo Andrés Manuel López Obrador preguntará a los mexicanos si quieren cobertura gratuita de internet en carreteras, plazas públicas, centros de salud y escuelas en México. Esta consulta, incluida entre los programas prioritarios de López Obrador, ha causado opiniones encontradas entre académicos y especialistas. Hay quienes la consideran una pregunta ociosa y no ven motivo para consultar algo que se encuentra garantizado en la Constitución mexicana. Para otros, la consulta revela la importancia que el equipo de gobierno que tomará la Presidencia el 1 de diciembre está preocupado por la conectividad a internet en el país.

Los próximos 24 y 25 de noviembre se llevará a cabo la segunda Consulta Nacional convocada por López Obrador para conocer la opinión de los mexicanos sobre “programas prioritarios” de infraestructura y sociales propuestos por el próximo gobierno federal. De acuerdo con el equipo de transición de la nueva administración federal, se someterán a consulta 10 programas, que incluyen la construcción del llamado Tren Maya, diversos programas sociales y la intención de proveer de conectividad a internet en lugares públicos. La consulta será organizada por la Fundación Arturo Rosenblueth y estará financiada por aportaciones voluntarias de legisladores.

Para el director ejecutivo del centro de investigación Infotec, Sergio Carrera, la iniciativa de conectividad de López Obrador representa un programa mucho más agresivo que la Red Compartida, , la red mayorista de servicios de telecomunicaciones en la que un operador invierte en infraestructura y despliega un plan de negocios que la haga atractiva a aquellas industrias que necesitan comunicación y acceso a Internet, en tanto que el Estado aporta frecuencias de espectro radioeléctrico que completen el plan.

La conectividad a internet, recordó Carrera, se encuentra garantizada en la Constitución mexicana. “Lo que tenemos que hacer es que ese derecho se vuelva efectivo y para eso hay que trabajar en todos los órdenes, en el de las personas, las empresas, las organizaciones públicas, la sociedad civil y naturalmente, la academia”, dijo en entrevista con El Economista.

Carrera fue entrevistado durante el 1° Foro Retos y Oportunidades de las Pymes en la Industria Mexicana de Software, organizado por Infotec, Conacyt y la revista U-Gob. En el foro estuvo ausente la maestra Salma Jalife, quien encabezará la Subsecretaría de Tecnologías de la información y Comunicaciones (TIC) en el gobierno de López Obrador, pese a que su presencia estaba prevista en el programa del evento.

 

El programa de conectividad propuesto por la administración de López Obrador guarda varias similitudes con México Conectado, proyecto del gobierno de Enrique Peña Nieto que tenía como meta garantizar el derecho de acceso a internet de banda ancha, contenido en el Artículo 6 de la Constitución. De acuerdo con información del gobierno federal, al 14 de octubre del 2016,  el Programa México Conectado había “contratado conectividad en 101,322 sitios, para proveer de conexión a sitios y espacios públicos como: escuelas, hospitales, centros de salud, centros comunitarios, ayuntamientos, bibliotecas y parques, entre otros”.

La más reciente Encuesta  Nacional  sobre  Disponibilidad  y  Uso  de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) realizada por el Inegi refiere que, en México, hay 71.3 millones de usuarios de Internet, que representan 63.9% de la población mayor a seis años de edad. La encuesta también reveló que 17.4 millones de hogares mexicanos disponen de Internet, esto es 50.9% del total nacional, ya sea mediante una conexión fija o de tipo móvil.  

Entre 2012, año de inicio de la administración de Peña Nieto y el 2017, el número de mexicanos conectados a internet pasó de 40.9 millones a 71.3 millones, lo que supone que el porcentaje de la población mexicana conectada a la red pasó de 39.8 a 63.9 por ciento. 

El doctor Ernesto Piedras, director de la consultoría especializada en Tecnologías de la Información y Comunicaciones The CIU, dijo durante su participación en el foro de Infotec, Conacyt y la revista U-Gob que un incremento de 10 puntos porcentuales en materia de conectividad se traduce en un impacto de 2.8% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. El efecto que puede ocasionar el no conectar a más mexicanos a la red está vinculado con una afectación de 8% en las actividades primarias, 35% en actividades secundarias y hasta 54% en las terciarias.

“Los países más desarrollados, que son los que tienen mayor conectividad y mayor desarrollo TIC, no organizan estos eventos y menos una consulta para preguntarse si quieres estar más conectado. Lo ejecutan”, dijo Piedras en entrevista con El Economista.

Piedras puso como ejemplo el caso del expresidente de Estados Unidos Barack Obama, quien en su primer periodo presidencial elevó el punto de referencia de conexión a banda ancha propuesto por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) de 2 megabytes por segundo a 5 megabytes.

El director de The CIU añadió que la pregunta correcta dentro de la consulta debería ser cómo hacerlo. Parte de la respuesta a esta pregunta —cómo llevar internet a los mexicanos que aun están desconectados— es la Agenda Digital. “El mercado puede y hace mucho, pero para la base de la pirámide necesitas acciones más articuladas, la asociación de lo público y de lo privado. La conectividad es como la educación o la salud: no porque vivas en un lugar remoto o tengas bajo poder adquisitivo vas a quedar al margen”, dijo Piedras.  

Insistió en que la pregunta está mal planteada, debido a que históricamente los servicios de infraestructura se deben tener en primera persona, es decir que no se requiere tanto de luz pública para leer en un parque o agua potable en la calle. “Tú lo que quieres es luz para tu refrigerador, para tus necesidades en la casa y lo mismo pasa con la conectividad. Si no lo puedes tener, el que exista en espacios públicos es un paliativo”, dijo.    

Según la encuesta del Inegi, el acceso a internet se ha concentrado en entornos urbanos, ya que siete de cada 10 personas que viven en ciudades cuenta con acceso a la red, mientras que en el caso de los entornos rurales, sólo cuatro de cada 10 personas tienen acceso a internet.

Una pregunta relevante

El doctor Federico Stezano, investigador de Infotec, afirmó que si efectivamente estuviera asegurado el derecho de acceso a internet, la pregunta planteada por el equipo de López Obrador sería ociosa. Para el investigador, esta pregunta revela que el tema de la conectividad está en la agenda del nuevo gobierno.

“Me parece importante que la discusión sobre este tema esté en la agenda, porque la conectividad se trata de un modo de asegurar también el acceso a otros servicios sociales: la educación, la salud y el gobierno electrónico”, dijo Stezano en entrevista con El Economista.

Stezano destacó que es en estos sectores en donde México tiene aun un largo camino por avanzar, pues hay un peso de la economía digital como contribución al PIB. “Desde una lectura política, la pregunta es buena en el sentido de que pone el tema en la agenda del gobierno. Sería extraño que alguien respondiera que no”, dijo. 

[email protected]