En este momento, mientras en algunos estados mexicanos hay un surgimiento moderado, no epidémico y mucho menos pandémico según la Organización Mundial de la Salud, de la influenza H1N1 (ver la nota en la página 42), el mundo está más preocupado por la influenza aviar H5N1.

Y no tanto por los casos que se han dado en Asia (una persona murió hace un par de días y algunas aves de corral se han visto infectadas en India), sino por una serie de investigaciones sobre mutaciones del virus de la influenza que podrían permitirle transmitirse de una persona a otra por vía aérea.

Desde el viernes 20 de enero, estas investigaciones se encuentran en una pausa de 60 días en lo que ocurre el debate sobre si deben continuar y si sus resultados deben hacerse públicos, ante las posibilidades de que accidentalmente se libere el virus mutado o de que los datos sirvan para un ataque bioterrorista.

La influenza aviaria ya es una de las formas de la gripe más letales, pero sólo puede adquirirse a través del contacto con aves infectadas.

Su potencial para el contagio entre personas, mediante estornudos y tos, genera temor a una pandemia global peor que el brote de gripe española de 1918-1919, que causó la muerte de entre 20 y 40 millones de personas.

LA APERTURA ES LA OPCIÓN

Ron Fouchier, del Centro Médico Erasmus en Holanda, está pujando por la apertura. Se trata del investigador líder de uno de los estudios que mostró cómo el virus H5N1 puede transmitirse por gotitas en el aire entre hurones, un modelo animal habitualmente usado para estudiar la influenza en los humanos.

En un artículo de opinión publicado el jueves en Science, Fouchier argumentó a favor de la difusión del estudio para ayudar a los funcionarios de salud pública a prepararse mejor para un escenario en el que el virus pueda mutar y volverse más letal, al pasar de una persona a otra mediante tos y estornudos.

El experto enfatizó que otros investigadores están cerca de lograr los mismos hallazgos, algunos de ellos sin darse cuenta, y deberían ser alertados de antemano de cómo el virus puede volverse transmisible por vía aérea.

Identificamos, por la literatura publicada, que hay laboratorios trabajando con virus H5N1 a los que sólo les faltan una o dos mutaciones antes de que se pueda volver transmisible a través de partículas del aire, escribió el equipo de Erasmus.

Los expertos no identificaron a esos otros laboratorios, aunque algunos investigadores dicen que hay involucradas tanto instalaciones gubernamentales como académicas.

Queremos que sean cautelosos , dijo Fouchier en una entrevista. No sabían que estaban a una, dos o tres mutaciones de distancia de un virus mutado de fácil contagio.