Los mensajes RCS (Rich Communication Services) brindan a los usuarios de telefonía celular que no cuentan con acceso a internet una gran cantidad de funciones interactivas que no pueden obtener en mensajes de texto SMS. Google ha traído este tipo de mensajería a México y empresas como DHL, Broxel y hasta la Secretaría de Salud ha comenzado a usarlo para interactuar de forma más directa con sus clientes o usuarios.

Google ha trabajado con más de tres docenas de empresas durante el 2017 para comenzar a probar los servicios de mensajería RCS a través de un programa de acceso temprano y la compañía ha decidido lanzar este servicio primero en México y Estados Unidos.

“Las compañías de alimentos, viajes, ventas minoristas y servicios de entrega en México están empezando interactuar de una mejor con sus clientes usando RCS como parte de nuestro programa de acceso temprano”, dijo Amir Sarhangi, director de Google RCS.

Los mensajes RCS admiten una amplia gama de opciones, desde transferencias de archivos y chats en vivo hasta llamadas de audio y video.

Google Jibe es la plataforma que tiene como objetivo ayudar a los socios de telecomunicaciones de Google a ofrecer capacidades de mensajería RCS a sus clientes. En ella y en su servicio de nube se administran y almacenan todos los mensajes RCS que se distribuyen a través de los operadores de telecomunicaciones, que en el caso de México, incluyen a América Móvil (Telmex), AT&T y Telefónica.

De acuerdo con Sarhangi, el mercado de la mensajería SMS entre las empresas y sus clientes alcanzó un valor de más de 40,000 millones de dólares durante el 2017 y espera que este crezca mucho más en los próximos años.

De acuerdo con la Asociación de Comunicaciones Móviles (GSMA), se espera que la cantidad de interconexiones de la red supere 140 para fines de marzo del 2018. Según la asociación, la tecnología RCS tiene actualmente más de 159 millones de usuarios mensuales activos actuales y estima que para finales de este año, esta cifra supere los 300 millones de usuarios activos.

Esto dejaría a la plataforma aun muy por detrás de aplicaciones como Whatsapp o Facebook Messenger, que cuentan con más de 1,000 millones de usuarios en todo el mundo.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx