El gobierno israelí desarrolla un ecosistema de ciberseguridad en la ciudad de Beerseba, al sur del país de Medio Oriente. De acuerdo con Uriel Raviv, consejero económico de la Embajada de Israel en México, una quinta parte de los 114,000 millones de dólares que se invirtieron en 2018 —según la firma Gartner— en ciberseguridad llegó a Israel y por eso las autoridades decidieron levantar un Silicon Valley de la industria en esta ciudad del desierto del Néguev, muy cerca de la franja de Gaza.  

En Israel, operan 400 empresas de ciberseguridad en donde trabajan 13,000 empleados en esta materia. Para Raviv, este es un ecosistema que incluye al gobierno y al ejército israelíes, a la academia y a la iniciativa privada, además de organizaciones internacionales. Como ejemplo presentó a la unidad 8200, que forma parte de los cuerpos de inteligencia del ejército israelí y cuya base se encuentra a 30 kilómetros de Beerseba, la cual es un referente en el desarrollo de herramientas de ciberseguridad y ciberataques.   

Lo mismo sucede con el Equipo de Respuesta ante Amenazas Informáticas (CERT, por sus siglas en inglés) de Israel, que depende directamente del National Cyber Directorate, adscrito a la oficina del primer ministro israelí, un esquema que ha sido sugerido en repetidas ocasiones en México. Dicho equipo envía cada semana una lista de amenazas a los funcionarios gubernamentales como Raviv, así como a los sectores de infraestructuras críticas y financiero. 

“Se trata de que la unidad 8200 y la Universidad de Ben Gurión, en Beerseba, tengan la facultad de investigar y desarrollar herramientas en ciberseguridad; además de generar los incentivos en el sector privado para que las compañías decidan asentarse en el sur de Israel”, dijo Raviv a El Economista y añadió que un ejemplo de esto es la adquisición de la empresa de ciberseguridad CyActive por parte del gigante de los pagos electrónicos PayPal, que decidió establecer la sede de la compañía en el hub de Beerseba. 

“La Unidad de Innovación del Ministerio de Economía israelí cree que la manera de crear innovación y de generar un intercambio de información, que es lo más importante en ciberseguridad, es mantener a las personas cerca unos de otros. Es lo que creemos y es lo que funciona”, dijo. Este tipo de hubs de innovación están siendo replicados en todo el país; en el norte, cerca de la frontera con Líbano, el gobierno está impulsando la creación de un centro especializado en tecnología alimentaria o food tech, que junto con la medicina digital y la ciberseguridad integran los segmentos más importantes de la economía de Israel.

Cyber Week 2019

Raviv habló con El Economista a propósito de la Conferencia Internacional de Ciberseguridad 2019 (Cyber Week), que tendrá lugar del 23 al 28 de junio en Tel Aviv y que es una iniciativa de la Universidad de Tel Aviv y del gobierno israelí para promover la ciberseguridad en el mundo. Cyber Week consiste en una semana de conferencias, talleres y espacios de relacionamiento que funcionan como una oportunidad para expertos, académicos y jefes de Seguridad de la Información (CISO, por su sigla en inglés) para conocer las nuevas tendencias y retos en esta materia. Se espera que el evento congregará  a más de 8,000 invitados.

El funcionario israelí adelantó que este año la delegación mexicana que acudirá al Cyber Week estará integrada por 10 representantes de empresas mexicanas integradoras de telecomunicaciones y tecnología, —como Sergio Rosengaus, CEO de KIO Networks—, así como de compañías tecnológicas de bebidas y alimentos, entre otras.

Desde hace al menos tres años, el gobierno de Israel ha buscado establecer alianzas y delegaciones comerciales, especialmente en materia de ciberseguridad. Para Raviv esto se debe a que México es el segundo país más atacado en América Latina, después de Brasil y a que se trata de un mercado muy grande que además forma parte de la cadena de proveeduría de Estados Unidos. “Estados Unidos quiere que la ciberseguridad sea una parte integral de su cadena de proveeduría”, dijo Raviv.    

“Lo que vemos es que hay cada vez más delegaciones de negocios y delegaciones oficiales mexicanas que van a Israel para ver lo que hay en tema de soluciones de ciberseguridad y vemos también a los vendedores israelíes estableciéndose en México para ofrecer sus productos”, dijo. De las 400 empresas de ciberseguridad israelíes, sólo 35 tiene más de 10 millones de dólares de ingresos anuales y de estas, 30 operan en México, ya sea a través de distribuidores o con una sucursal en el país.  

El intercambio comercial entre Israel y México oscila alrededor de 700 millones de dólares en productos y 200 millones en servicios y abarca la exportación de dispositivos médicos y productos agroalimentarios, así como la oferta de servicios de seguridad. En el caso de la ciberseguridad los sectores a los que apuntan las empresas israelíes en México son el energético y el financiero.                       

Herramientas requieren aprobación del ejército

Respecto del uso de herramientas cibernéticas que han vulnerado el derecho a la privacidad de personas, como es el caso del malware Pegasus, desarrollado por la empresa de origen israelí NSO Group, el cual fue utilizado por el gobierno mexicano para llevar a cabo actividades de vigilancia en contra de civiles mexicanos, entre periodistas, defensores de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil, Raviv advirtió que para Israel es importante que las herramientas de ciberseguridad sean utilizadas de acuerdo con la ley internacional y sin violentar los derechos humanos.

Aseguró que el Ministerio de Defensa controla la venta de muchas de estas herramientas tecnológicas. “El Ministerio de Defensa controla algunas de las herramientas de acuerdo con sus características. Es decir que el ministerio controla estas soluciones según el objetivo para el que van a ser utilizadas y según el cliente al cual se le van a vender”, dijo Raviv, aunque añadió que los detalles de las características de estas soluciones corresponden al propio Ministerio de Defensa israelí.

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