Un valor en el mercado de casi 170,000 millones de dólares le da la autoridad a Google para hacer frente incluso a un país, o al menos a su presidente.

Ayer, Eric Schmidt, presidente de Google, entró al debate en la regulación de Internet en el marco del encuentro e-G8 que se realiza en Deauville, Francia, ayer y hoy de manera previa a la cumbre del G-8 que inicia mañana.

Antes de decidir si necesitamos un reglamento para estos problemas, habría que preguntarnos si hay una solución tecnológica que pueda funcionar a nivel mundial , comentó Schmidt.

La respuesta se dio a un comentario durante la inauguración de la reunión de líderes de Internet, industrias y países que debatieron el tema de la regulación de la web.

El mundo que representan no es un universo paralelo donde las normas jurídicas y morales y, en general, todos los principios básicos que rigen la sociedad en los países democráticos no se aplican , sentenció el presidente francés, Nicolas Sarkozy. Ustedes no pueden estar exentos de las reglas mínimas , agregó.

Sin embargo, Schmidt cerró su participación con un comentario con tono de precaución hacia el receptor del mensaje. Nosotros vamos a avanzar más rápido que cualquiera de los gobiernos, por no hablar de todos los gobiernos .

Sarkozy enumera los peligros

El Presidente galo reconoció los avances que se han tenido gracias a Internet en cuestión de generar cambios sociales, como los de Túnez y Egipto; sin embargo, advirtió de lo peligroso es que se instalen nuevos monopolios que sean opuestos a la idea de una transparencia total. La pornografía infantil y el ciberterrorismo son otros de los peligros mencionados por el Mandatario francés.

No queremos cometer errores en la regulación de este poderoso pero frágil ecosistema. Tenemos que actuar con pragmatismo. Es mejor no hacer que hacer daño , afirmó.

Poca propuesta social

La reunión, que continuará este miércoles, carece de participación ciudadana. A las diferentes plenarias asisten líderes de empresas de tecnología, medios de comunicación, gobierno y académicos; no obstante, la propuesta de tener usuarios no logró concretarse.

Esta situación generó descontento en la última plenaria de ayer, Propiedad Intelectual y Cultura Económica en la Era Digital , cuando a la hora de las preguntas se cuestionó la forma de actuar de la industria musical ante los usuarios en Internet.

En la plenaria se presentó el activista John Perry Barlow, quien no estaba enlistado en el programa.

Creo que estamos en un planeta diferente. Nos están imponiendo las prácticas comerciales de otra época en el futuro, sin saber si son efectivas o no , comentó Barlow.

Pascal Négre, director ejecutivo del sello Universal en Francia, descalificó los comentarios de Barlow y aseguró que sin una regulación sucederá un fenómeno que calificó de desierto cultural en España.

Ese país tiene el peor nivel de piratería en Europa. El año pasado no hubo nuevos talentos , afirmó.

En Twitter: @PabloEscobedo