El que en México, la decimoquinta economía mundial, 60% de población carezca de una cuenta bancaria pasa por terrorismo financiero. Esta es la opinión de tres jóvenes veteranos de la innovación bancaria en México y el mundo que en los últimos años han desarrollado un producto que, aseguran, hará que cada mexicano posea su propio banco.

Nada hay de improvisado en estos tres emprendedores. René Serrano y Norman Müller fundaron en 2011 la plataforma de crowdfunding por recompensas Fondeadora, que vendieron a Kickstarter en 2016, en un trato confidencial que supuso el intercambio de acciones de la estadounidense por el conocimiento del crowdfunding en el mercado mexicano y las operaciones de la compañía en el país.

A ellos se ha sumado Federico Patiño, quien ha trabajado para entidades financieras digitales como N26, en Europa, y Wink, en Costa Rica, y que será el gerente general de este nuevo challenger bank, como lo llaman sus creadores, el cual promete darle una cuenta bancaria y una tarjeta de débito de forma gratuita a la mayor cantidad posible de mexicanos, con la que podrán realizar transacciones en terminales punto de venta, hacer transferencias electrónicas de dinero, realizar compras a través de internet y establecer bloqueos al gasto (canastas) para incentivar el ahorro.    

“Que en México, 60% de la población sean fantasmas para la banca tradicional me parece terrorismo financiero, porque una cuenta bancaria mejora la calidad de vida. Te permite acceder a crédito, tener una vida eficiente, hacer ahorro y tener seguridad”, dijo Norman Müller en entrevista con El Economista en las oficinas de Fondeadora dentro del espacio de coworking Homework.

Una cuenta gratuita creada en 1 minuto

Para Norman, René y Federico, el producto inicial de Fondeadora es la primera cuenta bancaria gratuita creada en 1 minuto desde una aplicación móvil, “sólo por ser un ser humano, por existir y porque yo como proveedor de un servicio básico no debo aprovecharme de ti”. La operación será completamente digital y remota, no contarán con sucursales y estará regida por una serie de valores y principios prácticos que incluyen hacer que los clientes se conviertan en socios del challenger bank, a través de un mecanismo de participación que les permita tener una asiento en el consejo de administración del banco, con lo que podrán obtener información directa sobre el manejo de su dinero, dividendos y tomar decisiones para invertir en proyectos éticos. 

A partir del 15 de septiembre, quienes deseen ser uno de los primeros 10,000 clientes del banco digital Fondeadora podrán registrarse en una lista de espera dentro del sitio fondeadora.com para acceder a las tarjetas de débito que comenzarán a repartirse a finales del 2018. Para realizar el registro, el usuario tendrá que dar datos personales, datos de domicilio e identificación y automáticamente tendrá acceso a una cuenta bancaria con la que podrán hacer depósitos por medio de SPEI y cargos recurrentes.

Adicionalmente, habrá opciones para depósito en efectivo. Para hacer transferencias se podrá enviar dinero a contactos del teléfono y por medio de SPEI a cualquier institución del sistema financiero mexicano. Las transferencias serán gratuitas y si  un usuario desea sacar dinero, se podrá utilizar cualquier tipo de cajero automático que acepte tarjetas de las principales redes de tarjetas y por medio de SPEI. 

De acuerdo con Federico Patiño, la meta de Fondeadora es convertirse hacia el 2019 en una institución de banca múltiple y a largo plazo, en uno de los cinco bancos más grandes de México, con lo que su competencia directa, según el nivel de participación en el mercado mexicano, está en instituciones como BBVA Bancomer, Banamex, Santander, Scotiabank y Banorte después de su fusión con Interacciones.

“En un inicio, al apalancarnos en un partner financiero, el dinero de nuestros usuarios estará cubierto por las mismas regulaciones y protecciones de la banca tradicional; posteriormente, con nuestra visión de convertirnos en una institución de Banca Múltiple, dichas coberturas se mantendrán”, dijo René Serrano.

Para integrar en su oferta los demás servicios de la banca tradicional, como el crédito y las inversiones, y otros servicios financieros innovadores, los emprendedores planean recurrir a empresas fintech que aporten valor a los usuarios. 

“Todavía no hay nada cerrado con ninguna pero nos gustaría poder integrar opciones de préstamos justos, inversiones interesantes como criptomonedas y algo relacionado con seguros. Ya estamos en pláticas con las que creemos que aportarían mas valor a nuestros usuarios”, dijo Serrano.

Para mantener un control sobre las etapas iniciales de la compañía, el financiamiento de este proyecto salió del bolsillo de sus fundadores, quienes esperan mantener la operación a través del cobro de las tasas de intercambio, que en México, dependiendo del comercio en cuestión, rondan 1% de cada transacción. Hacia el primer trimestre del 2019, prevén lanzar una ronda de inversión en la que varios fondos de capital de riesgo (venture capital) ya han mostrado interés. 

¿Cómo funciona el dinero en la vida de las personas?

En su libro Sapiens. Una breve historia de la humanidad, Yuval Noah Harari expone una teoría sobre la función del dinero en la sociedad. Para el historiador, el dinero es una de las historias inventadas por la humanidad más efectivas para expandir su control sobre el planeta. Las personas pueden no hablar la misma lengua, no pertenecer al mismo régimen político o a la misma religión, pero siempre podrán intercambiar productos y servicios por dinero e incluso dinero por dinero. Con la existencia del dinero virtual, este fenómeno se magnifica, ya que no hace falta un papel o una moneda para hacer una transacción comercial, sólo hacen falta datos. 

A los integrantes de Fondeadora también los motiva analizar la forma en la que las personas usan el dinero en su día a día y esta fue una de las razones por las que fundaron el crowdfunding por recompensas que luego vendieron a Kickstarter.   

“En la universidad teníamos un montón de amigos que tenían proyectos creativos, que querían hacer desde una obra de arte hasta una aplicación web. Y en esas etapas es muy complicado encontrar dinero. Con Fondeadora como plataforma de crowdfunding veíamos que resolvíamos una pequeña parte de los problemas del sistema financiero, que es el acceso a capital”, dijo Norman Mueller.

Fondeadora logró consolidar a una comunidad de 400,000 inversionistas y creadores que ha mantenido hasta la fecha. Como plataforma de crowdfunding recaudó 300 millones de pesos que ayudaron a más de 3,500 proyectos y si bien tuvo altibajos, como el que sufrió cuando el proyecto Foodies defraudó por casi 1 millón de pesos a la comunidad del crowdfunding en 2016, según reportó Expansión en su momento, el haber sido adquirida por Kickstarter para entrar al mercado mexicano dice mucho de la demanda de este tipo de emprendimientos financieros en el país.   

“Las oficinas de los bancos se encuentran en zonas urbanas cerca de centros de negocio y riqueza. Los bancos normalmente recompensan a quien tiene una mayor concentración de riqueza, los recompensan con una fila más rápida, con mejores productos, con un mejor trato, aparentemente se trata de mejores seres humanos”, dijo Müller.

Después de la venta a la startup estadounidense, Norman y René decidieron hacer lo que ellos denominan un “análisis contraintuitivo” de las necesidades financieras de la población en México que les llevó un año y medio y que resultó en la fundación del banco digital Fondeadora. Este 2018, conocieron a Federico y decidieron integrarlo al equipo como gerente general del challenger bank.

Sus referentes son bancos como el aleman N26, que ha atraído a más de 1 millón de usuarios en 17 países de la Unión Europea y el brasileño Nubank, que en logró reducir las tasas de los créditos en el país sudamericano desde cifras de triple dígito y que en 2018 alcanzó un valor de más de 1,000 millones de dólares.

“El challenger bank es un modelo surgido en Europa para desafiar a un sistema que creemos que está podrido. Un sistema que tradicionalmente ha puesto barreras para que las personas tengan acceso a una libertad financiera”, dijo Serrano. “No por nada salió ese estudio que dice que el 70% de los Millennials prefieren ir al dentista que a un banco”, añadió Federico Patiño.  

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